CULTURALES
Por: Arnoldo Griñán
José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, pensaba que el periodista debía ser un soldado de las causas justas, atento a los intereses de la Patria; y hay que recordar su concepto de Patria: la humanidad toda. Para él, la persona que tiene en la palabra su arma de combate, estará siempre dispuesto a servirla, y no será sólo un combatiente de la noticia, sino “creador del nuevo templo magno e invisible, del que es el hombre puro y trabajador, el bravo sacerdote”.
Con ese faro como guía, De Mi para Ti trabaja, y te lleva sus opiniones sobre distintos temas. Hoy te hablará del inmenso caudal cultural que Cuba desarrolla.
Es cierto que, antes del triunfo del Primero de Enero de 1959, existieron en la seudo-república cubana; intelectuales que brillaron con luz propia y dejaron un valioso legado del quehacer cultural cubano. Sin embargo, aquello no fue, ni podía ser, masivo. El sistema imperante no propiciaba que del pueblo salieran muchos iluminados. Con un 90% de analfabetos y semianalfabetos era imposible.
EPOPEYA CULTURAL
Al llegar la Revolución de Fidel Castro al Poder, todo cambió. La inminente alfabetización y los siguientes programas de Educación Obrera y Campesina, se sumaron a las inmensas posibilidades que proporcionó la creación de numerosas escuelas. Muy significativa fue la iniciativa de convertir los cuarteles en escuelas. Fueron pasos de gigantes en un proyecto que catapultó a la pequeña isla hacia la realidad de hoy: uno de los países de América Latina con mejor indicador cultural.
Quizás los cubanos, por vivir en revolución, no se den cuenta de la magnitud de esa obra que construyen diariamente y que es ejemplo para el mundo. Sí, porque muy pocos países pueden exhibir que todo su pueblo tenga una escolaridad de noveno grado y que una gran cantidad de sus intelectuales sean reconocidos internacionalmente.
Por ejemplo: numerosas obras musicales e infinidad de intérpretes cubanos son admirados en los cinco continentes; no importa que esta manifestación cultural sea popular o de la mal llamada música culta. Para los cubanos no hay diferencia y con gran asiduidad se puede encontrar virtuosos intérpretes y compositores que practican ambas modalidades. Sin olvidar el jazz, que en la isla se cultiva desde antes que el legendario Chano Pozo incorporara con éxito, el tambor a ese género, en la orquesta de Dizi Gelepsi.
Los cubanos son exitosos en la práctica del jazz latino, donde han ganado numerosos premios. Los festivales de jazz, bajo la dirección del excepcional pianista y compositor, Chucho Valdés, asombran por sus extraordinarias organización y calidad, a todo el que concurre a los distintos espacios donde se desarrollan, ya sean sedes o subsedes.
La pintura y escultura en la Mayor de las Antillas, recorren todos los años numerosas y afamadas salas de exposición, donde son admiradas por su belleza y calidad. Junto a las obras de artistas formados antes del año 1959, como Menocal, Manuel, Lam y Portocarrero, entre otros, muestran su magnífico valer las de Kacho, Mendive, Fabelo, Antonio Ferrer y toda una pléyade de creadores que ya quisieran para sí muchos de los llamados países desarrollados.
Los filmes cubanos cobran cada año un mayor espacio en la cinematografía internacional. Los ya famosos Festivales del Nuevo Cine Latinoamericano, que periódicamente se celebran en la isla caribeña, son esperados con ansiedad por un público ávido y conocedor del buen cine, así como por concursantes para quienes ese certamen deviene inapreciable plaza para confrontar sus inquietudes profesionales.
Qué decir de la danza y la literatura cubanas. En sus distintas manifestaciones son expresiones del más alto nivel mundial. La masividad en ellas no está reñida con la calidad y así lo demuestran las opiniones de los más exigentes críticos del orbe. La cantidad de autores de buenas novelas, teatro, poesías, cuentos; escuelas de ballet, de distintos tipos de danzas y otros, es verdaderamente grandiosa. Qué decir de las cada vez más famosas Ferias del Libro que se desarrollan en numerosas ciudades cubanas con una aceptación de público, de todas las edades, que asombra a los visitantes de otros países.
Puede que alguien ponga en duda que un pequeño y pobre país del Tercer Mundo, bloqueado por el imperio más poderoso que haya existido en el mundo, del cual sólo lo separan 90 millas de mar, pueda haber logrado tan magníficos resultados en el campo de la cultura, en un período de tiempo tan corto. Pero eso sólo le puede ocurrir a quien no ha visitado Cuba.
Baste decir que en ese país, existen 2 canales de televisión de alcance nacional dedicados a la Educación y que sus programas comprenden desde clases de Primaria hasta Universitarias, así como calificados cursos de idiomas. También hay que señalar que toda la Educación en este país es gratis.
Entonces, con esas enormes posibilidades que les da su Gobierno Revolucionario, cómo no concebir que Cuba se acerque a la excelencia cultural. Su realidad demuestra que SI SE PUEDE.


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