TRABAJADORES EN CONGRESO
Por: Arnoldo Griñán
Millones de cubanos, miembros del movimiento obrero y que están agrupados en la histórica Central de Trabajadores de Cuba, CTC, acaban de concluir un importante Congreso, el cual les dio las herramientas necesarias para proyectarse hacia metas más ambiciosas, acordes con los planes estratégicos de la Revolución.
Durante 3 días, los delegados se reunieron en 9 comisiones y varias plenarias que analizaron un abanico de problemáticas, entre ellas: la Defensa de la Patria; la Producción y la Técnica; la Cultura, el Deporte y la Recreación de los Trabajadores; la Organización del Trabajo y los Salarios; la Salud de los Trabajadores; la Mujer Trabajadora, y otros.
PRESENCIA DE FIDEL
El Congreso Obrero, primero que se celebra sin la presencia física del Comandante en Jefe Fidel Castro, estuvo signado por debates claros, sencillos y profundos que demostraron la calidad y el avance del Movimiento Sindical cubano.
Allí no faltó el saludo de los trabajadores a Fidel y el deseo del rápido restablecimiento de su salud; y como muestra de lo arraigado que está su pensamiento político en el pueblo, se pronunciaron por defender todo lo que sea justo y solidario, así como a la ideología de la Revolución.
Los debates dejaron claro que se deben cambiar ciertos preceptos que ayudaron a que los problemas en los centros de trabajo no se resolvieran con la debida fuerza, es decir, en muchos casos la responsabilidad caía en terreno de nadie.
Pedro Ross, el secretario general de la Central Sindical por 17 años, fue muy objetivo al ejemplificar el problema, y señalar que tal como en un avión o barco, el capitán es el responsable de todo lo que allí ocurre; en una escuela u hospital, el máximo responsable es el director, y en una construcción, lo es el maestro de obras; en todo centro de trabajo quien responde por el buen desempeño del colectivo laboral es la Dirección o Administración, aunque todos los trabajadores sea dueños de los medios de producción.
Muy profundos fueron los análisis sobre la corrupción y el delito en los centros de trabajo, lo cual posibilita el comercio ilegal, al que los cubanos llaman merolico.
En combativas y fructíferas jornadas, presididas por el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, Raúl Castro Ruz, el XIX Congreso de la CTC se miró por dentro para analizar el papel del Movimiento Sindical en la coyuntura actual. Se señalaron deficiencias derivadas muchas veces, de la desorganización y la indolencia.
Los delegados eligieron a Salvador Valdés Mesa como nuevo secretario de la Central Sindical y reconocieron la labor desempeñada por Pedro Ross Leal al frente del Movimiento sindical, en los últimos 17 años, que abarcaron el difícil Período Especial en que sumió a toda Cuba, el doble bloqueo.
En las conclusiones de la magna reunión obrera, Raúl señaló que el evento había centrado su interés en la Batalla de Ideas y en la lucha por la libertad de los 5 Héroes cubanos presos injustamente en cárceles del imperio.
Manifestó su preocupación porque los trabajadores no pierdan los objetivos de su razón de ser en el Socialismo: velar por el aumento y la calidad de la producción, y recordó que juntos, el Partido, el Movimiento Sindical y la Administración tienen un mismo interés: dar lo mejor para que la producción sea óptima y se logre con eficiencia.
Raúl dijo tener la percepción de haber participado en un evento trascendental, donde se hicieron planteamientos muy acordes con la realidad del país.
Señaló que los trabajadores cubanos están imbuidos de optimismo, patriotismo y muy unidos a su Revolución, es por ello que en la isla Mayor de Las Antillas, el enemigo imperial no tiene cabida y siempre se podrá gritar: Viva Cuba Libre.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home