LA PUNTA DE LANZA
Por: Arnoldo Griñán
Israel, ese país fundado artificialmente por la Organización de Naciones Unidas una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, como recompensa por el genocidio sufrido por el pueblo hebreo, a manos de las hordas nazis, devino verdadero gendarme de los intereses imperialistas en el Cercano Oriente. Una punta de lanza en el mundo árabe. que, con la ayuda estadounidense, acrecentó su poderío militar, invade y se apodera de territorios vecinos.
En el feliz desarrollo de esos propósitos, mucho han tenido que ver las burguesías árabes que, ante el temor a que el nacionalismo palestino se convierta en socialismo, dejan hacer a los hebreos y facilitan a las fuerzas imperiales territorios para que planten sus bases militares e incluso, desde allí, ataquen a otros pueblos hermanos.
Fiel a sus planes de apoderarse de los territorios del Medio Oriente, ricos en hidrocarburo y estratégicamente bien situados, Estados Unidos desarrolla una guerra de ocupación en Afganistán e Iraq, amparado por una propaganda antiterrorista que nadie cree. Sin embargo, lejos de resultar el clásico paseo que la Casa Blanca y la gran prensa yanqui han querido presentar a la opinión pública, esas aventuras resultan verdaderos infiernos para las tropas ocupantes, que sufren a diario crecientes bajas.
A pocos meses de importantes elecciones legislativas y de gobernadores, el presidente yanqui, George Walter Bush hace todo lo posible por alcanzar resultados que le permitan poder continuar engañando a los estadounidenses. Sin escatimar mañas, ha logrado cierto grado de enfrentamiento entre chiitas y sunitas y así tratar de desviar las acciones de la insurgencia.
En mayo último había alcanzado un acuerdo con el llamado gobierno de coalición, el cual es sostenido por las tropas de ocupación y que es más bien representativo, pues sólo gobierna dentro de los muros de la franja verde en Bagdad. Junto a la muerte de Al Zarkawi, líder de Al-Qaeda en Iraq, ambos acontecimientos le permitieron a Bush reunificar al Partido Republicano, que venía dividido y en crisis, así como lograr un espaldarazo en el Congreso y el Senado a la guerra y la ocupación.
Sin embargo, el constante aumento de muertes de militares norteamericanos en Iraq, la desbandada con que amenazan varios países que, al principio, apoyaron la aventura en el Medio Oriente y el aumento de la violencia en Iraq, se vuelven contra los objetivos de Washington y hacen crecer el descontento de los estadounidenses a sólo tres meses de los comicios donde se renovarán gran parte de los escaños parlamentarios y se elegirán gobernadores en varios estados.
En ayuda de la administración yanqui ha venido su punta de lanza, Israel, que con acciones bélicas en Gaza, Cisjordania y Líbano, trata de desviar la atención internacional de Iraq hacia el Cercano Oriente. Las agresiones de Tel Aviv en esos territorios, cuentan con el apoyo enmascarado de Estados Unidos, Europa y con el timorato proceder de la comunidad árabe.
NACIONES UNIDAS INDEFENSA
La ONU, boicoteada por la amenaza de veto estadounidense, no ha podido lograr una condena a esas agresiones y lo más que ha alcanzado es que este lunes 14 de agosto, se lleve a cabo un dudoso alto el fuego que le viene muy bien a Israel y Estados Unidos.
La resolución demanda el establecimiento, entre la Línea Azul y el río Litani, de un área libre de personal armado, excepto el Ejército regular libanés y las fuerzas mantenidas por la ONU. También pretende el desarme de todas las milicias en Líbano y no plantea el fin de la ocupación israelí en las regiones agrícolas libanesas ni en las Alturas del Golán sirias.
A pesar de sus continuos bombardeos; destrucción de la infraestructura civil, y del asesinato de unos mil libaneses, la actual campaña bélica israelí parece volverse en su contra. Las milicias de Hezbollah se mantienen fuertes, contestan los ataques sionistas y cobran mayor prestigio por su valiente enfrentamiento al poderoso ejército hebreo.
Es cierto que Tel Aviv mantiene el genocidio en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania; esta vez sin la crítica atención de la Comunidad Internacional, pero sus planes no le han salido como pretendía y aunque busca el alto el fuego desde posiciones de fuerza, no le ha sido fácil.
Más temprano que tarde, Estados Unidos y Gran Bretaña tendrán que salir del Medio Oriente y su punta de lanza, también tendrá que reconocer al Estado palestino, así como devolver los territorios ocupados en sus guerras de expansión.
El mundo no puede seguir desatendiéndose del peligro fascista. Lo hizo cuando Hitler y el pago fue muy alto: decenas de millones de víctimas. Ahora, esa torpeza podría llevar a la destrucción del planeta.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home