Tuesday, June 13, 2006

CUANDO RENACE LA HISTORIA
Por: Arnoldo Griñán
¡Qué lejos están ya aquellos cantos triunfalistas del economista Francis Fukuyama! Con la caída del Muro de Berlín y la posterior desaparición de la Unión Soviética, el apologista del neoliberalismo proclamó el fin de la Historia. Su tesis de globalización capitalista anunciaba un orden universal, en el cual, un tercio de la población mundial viviría en la opulencia, mientras los dos tercios restantes lo harían de mal en peor. Fukuyama NO supo entender lo que SI percibieron algunos intelectuales europeos: el peligro de un mundo unipolar. Por ello, el Viejo Continente impulsa su unificación en un bloque que, en algún momento, pueda paliar el hegemonismo norteamericano. Los posteriores acontecimientos se encargaron de hacer trizas las ideas neoliberales que ahora el mundo trata de sacudirse, cual pesado fardo que le aplasta.
AMÉRICA SE REENCUENTRA.
Bombardeada por la propaganda neoliberal, América Latina sucumbió, casi en su totalidad, a los cantos de sirena de la nueva tesis. Los gobiernos entreguistas cedieron las riquezas nacionales a las trasnacionales y a las leyes del mercado. En Sudamérica, Chile se convirtió en la vitrina, mientras el resto de las naciones era saqueado. Sin embargo, la realidad se abrió paso y los pueblos reencuentran las esperanzas de un mundo mejor. En Venezuela surgió un líder que trabaja por hacer realidad las ideas de Bolívar y Martí de una América nuestra, de los latinoamericanos. Los triunfos electorales de Luiz Inacio Lula Dasilva, en Brasil; de Néstor Kirchner, en Argentina; Nicanor Duarte, en Paraguay, y el líder boliviano Evo Morales, con su Movimiento al Socialismo (MAS), demuestran que en el subcontinente vibra la historia.
RENACEN OTRAS ESPERANZAS, PERO NO HAY QUE DESCUIDARSE
El triunfo del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría, con su líder Tabaré Vázquez al frente, es otro ejemplo de que la Historia, cual Ave Fénix, renace de sus cenizas. NO importa que en el Imperio, George Walker Bush mantenga equivocada estrategia hacia su otrora traspatio seguro. El despertar de los pueblos es inevitable y en Uruguay esta vez no fructificaron los miedos a la alianza de comunistas, socialistas, ex guerrilleros Tupamaros, militantes del Movimiento de Liberación Nacional, y demás fuerzas que buscaron un cambio en ese país. Uno más en los que van reencontrando el camino.
Visto el peligro del avance de las fuerzas de izquierda, el imperio reacciona. En Colombia, la falta de un líder aglutinador y la necesaria unión de los revolucionarios, propiciaron el status quo con la reelección de Álvaro Uribe, un político que ha demostrado seguir los dictámenes de la Casa Blanca.
Perú fue la gran decepción de la izquierda. Allí las expectativas despertadas por el líder nacionalista Ollanta Humala, no llegaron a convertirse en realidades. Los partidos políticos tradicionales, a pesar de sus contradicciones, unificaron sus intereses para elegir a un político tan corrupto como es Alan García. Aunque en primera instancia asombra que esto haya podido suceder, un análisis más profundo demuestra que hubo confianza. ¿Acaso no alertaba que la administración del presidente Alejandro Toledo, con sólo el 8% de aceptación durante casi todo su mandato, pudo terminar tranquilamente su gestión?
Esa es una buena lección. Los próximos comicios presidenciales en países latinoamericanos deberán encontrar a las fuerzas de la izquierda bien despiertas. La abstención no puede ser un arma contra los mecanismos creados por la reacción. El trabajo con las masas debe ser constante y profundo.
Si el propósito es acabar con la injusticia, lograrlo es el gran reto, y la historia está de nuestra parte.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home