LA BAJEZA COMO DIVISA
Por: Arnoldo Griñán
Resulta significativo que, el ascenso al poder del presidente norteamericano George Walker Bush, coincidiera con el de ultraderechistas en otros países, y éstos, le sirviera de cohorte en sus planes hegemónicos.
Quizás el mandatario que más trató ganarse las simpatías del presidente yanqui ha sido el Primer Ministro británico, Anthony Blair, quien le copió el estilo de gobernar y hasta de caminar. ¡Tanto ha querido parecérsele!
Este Jefe de Gobierno traicionó las aspiraciones de su pueblo, el cual aspira a recuperar el prestigio que en cierto momento tuvo como potencia mundial. Por el contrario, a base de servilismo, Blair ha convertido a su país en una triste marioneta, siempre a la sombra de los Estados Unidos, dispuesta a recoger las migajas con que el imperio le premia por secundarle en la guerra de rapiña que libra en el Medio Oriente.
Ahora, castigado por la historia y por los británicos, Blair se dispone a dejar el Premierato, sin glorias y con el desprecio de la mayoría del pueblo, al cual engañó y llevó a una guerra injusta contra Iraq.
Otro que se fue maldecido por sus coterráneos fue el español, José María Aznar. El fuherecillo devenido empleado de la Casa Blanca, quien también involucró a su país en esa aventura bushiana, en la que nada tenía que ver y sí condenar. No obstante, el pueblo se encargó de darle una patada por el trasero y ahora, depende de los dineritos que recibe por su empeño contrarrevolucionario al servicio de la reacción internacional.
Coincidiendo con el mandato de la actual administración norteamericana, ascendió al trono de Pizarro, Alejandro Toledo. Los peruanos confiaron en él. Creyeron en su verbo semi progresista y nacionalista. Nada más lejos de la verdad.
Por seguir a la Casa Blanca, se olvidó del pueblo que lo había llevado al Poder. Sirvió al neoliberalismo y también mandó soldados peruanos a Iraq. Se arrastró cuanto pudo a lamer las botas del presidente yanqui.
El pueblo también le pasó la cuenta y ahora, al igual que Aznar, vive de lo que sacó de la corrupción de su desgobierno y de los favores que le hace a la ultraderecha mafiosa de Miami.
Nada diremos de los gobernantes israelíes, tradicionalmente marionetas de las administraciones norteamericanas, a las que sirven a cambio de ser su gendarme en la región y le permitan masacrar a los palestinos y apoderarse de sus tierras. Con Bush hijo, no ha habido excepciones. Todo lo contrario.
EL PEOR DE LOS MALOS
Pero quizás el más despreciables de todos esos lacayos ha sido el ex mandatario mexicano Vicente Fox. Servil y engañoso en grado sumo, no trata de ocultar su predilección por lo yanqui.
Cómo olvidar aquel episodio de la Cumbre de Monterrey, cuando quiso que el Comandante en Jefe Fidel Castro asistiera sólo a desayunar, hablara algo y luego se fuera, para que no se encontrara con el inquilino de la Casa Blanca. Prefería hacerle un desaire al presidente de la Isla de la Libertad y a la histórica hermandad entre los pueblos de Cuba y México, antes de darse su lugar como anfitrión del evento.
Es cierto que él siempre se ha considerado un empleado de la trasnacional refresquera estadounidense y que se considera un cowboy. Por ello impulsó al máximo el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, donde su país lleva la peor parte y su otrora floreciente agricultura es sólo un recuerdo.
Nada hizo por mejorar el desleal tráfico de productos entre los dos países, por evitar el fuerte proteccionismo yanqui y menos, por la situación de los indocumentados mexicanos.
Sin embargo, Fox invirtió un millón de dólares en regalos durante sus 6 años de gobierno y el destinatario predilecto fue, ¿quién lo duda? El presidente George Walker Bush.
Una vez salido del gobierno, Fox sirve a la ultraderecha cubano-norteamericana y se apresura a formar parte de ese coro que dice tumbará la Revolución . Su última declaración es que vendrá a caballo a La habana a liberar a los cubanos.
Mientras, en la mayor Isla de las Antillas, el pueblo se pregunta: de cuánto será la tajada a la que aspira el pro yanqui Vicente Fox.


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