Sunday, July 22, 2007

EXPLOSION VERANIEGA

Por: Arnoldo Griñán


Los cubanos viven en estos das de Julio un nuevo desborde de felicidad. No es que le falten las preocupaciones. En realidad, tienen muchas. Pero en medio de las dificultades y presiones externas que junto al férreo bloqueo norteamericano ya se hacen cotidianos, y sin descuidar sus medidas de defensa, se regalan unas merecidas vacaciones.

La llegada de la temporada estival, que iniciaron con un maravilloso Día de los Niños, trajo un intenso calor que es aprovechado tanto por sus naturales como por los numerosos turistas que se encuentran en el país antillano, para usar ligeras y refrescantes prendas de vestir.

Sus playas, consideradas entre las mejores del mundo, acogen a numerosos bañistas, al igual que las instalaciones del sistema de campismo, que a lo largo y ancho del país hacen las delicias de los vacacionistas.

Julio es también el mes de las graduaciones, numerosas en un país donde el estudio lo realizan centenares de miles de ciudadanos de todas las edades y no pocos becados de distintas partes del mundo.

Este año, especial significación ha tenido la primera graduación de la Universidad de Ciencias Informáticas, UCI. Una revolución dentro de la Revolución. Más de 1 300 ingenieros obtuvieron sus diplomas de graduados en esa especialidad, después de 5 años de arduos estudios y destacada participación en los combates de la Batalla de Ideas.

Mientras, la Revolución Energética continúa su avance arrollador y tanto dentro como fuera del país, se siguen ávidamente, las Reflexiones de Fidel, las cuales demuestran que el líder está, de pie y en la pelea.

FIESTA DE TODO TIPO

Es precisamente en el mes de julio cuando los cubanos celebran los resultados de la emulación por la sede del Acto Central de la efeméride de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Provincias, ciudades y municipios se esmeran durante todo el año por merecer ese alto honor y en la evaluación para alcanzarlo se miden los resultados en indicadores como: educación, salud, industrias, agricultura y otros.

La provincia ganadora este año resultó ser Camagüey, mientras Ciudad de La Habana, Villa Clara y Granma obtuvieron la condición de Destacada. Los territorios que quedaron rezagados ya toman medidas para superar sus deficiencias. Pero, ganadores y perdedores celebran la histórica fecha con carnavales, fiestas populares e infantiles, grandes y numerosos espectáculos artísticos y ferias del libro, entre otros, que hacen las delicias de un pueblo heroico y trabajador.

DEPORTES PARA TODOS

Este verano está signado por dos importantes eventos deportivos: la Copa América de Fútbol y los Juegos Panamericanos de Río 2007. El primero fue un verdadero regalo para los amantes del llamado Deporte de las Multitudes. Se disfrutó del excelente juego de atletas de primer nivel y sobre todo, del clásico Argentina-Brasil, ganado por los cariocas.

Fue muy grande el esfuerzo realizado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT, para llevar a todo el pueblo los pormenores de esa cita continental. Posteriormente, uno de los canales de la Mayor Isla de las Antillas extendió su programación hasta las 24 horas diarias y otro ha sido dedicado íntegramente a cubrir los Juegos Panamericanos, con lo cual, los amantes del deporte, que son casi todos los cubanos, están de pláceme.

Por cierto, dos de las disciplinas favoritas de los cubanos, la pelota y el voleibol femenino, le han dado tremendo alegrón a sus aficionados, con sendas medallas de oro. Cuba aspira a mantener el segundo lugar por países en el fuerte certamen continental. No es un propósito fácil pues el nivel de los competidores es alto y hay deportes como la natación y los deportes ecuestres que dan numerosas medallas y a los cuales la isla antillana no llevó representación.

Sin embargo, el propósito es loable y el valor para lograrlo, sobra. Los deportistas tienen como divisa que SI SE PUEDE y están dispuestos a brindarle a su pueblo ese alegrón veraniego.

Saturday, July 14, 2007

DEMOCRATAS Y REPUBLICANOS

Por: Arnoldo Griñán

Si a UD. Le preguntaran en qué se parece un asno a un elefante, seguramente la interrogante le parecerá bastante absurda. Sin embargo, en materia de política norteamericana, no lo es tanto. Esos símbolos de los partidos Demócrata y Republicano constituyen brazos de un mismo cuerpo y único partido en Estados Unidos: el establishment.

Es ese precisamente el partido que agrupa a las grandes corporaciones armamentistas, petroleras, financieras, tecnológicas y de servicios, así como a los grandes intereses del capital trasnacional sionista asentado en Wall Street, entre otros. Es por ello que se dice, muy acertadamente, que no hay nada más parecido a un demócrata que un republicano.

Ambas agrupaciones se turnan periódicamente para administrar y ejecutar sin miramientos las políticas de conquista imperial. Para el ojo avisor, esto no admite discusión; es tan evidente que hasta los propios norteamericanos lo denuncian.

La historia lejana y presente demuestra que cuando los demócratas están en el poder, los republicanos juegan a una oposición crítica que en realidad es una burda mascarada: comprobémoslo.

Después del desprestigio en que quedó el gobierno de Richard, el sucio, Nixon, el establishment necesitaba limpiar en algo la imagen de su régimen. La encomienda se le dio al actor republicano Ronald Reagan. Su aureola de vaquero duro forjada por la industria cinematográfica le vino bien. Como vice se le adjuntó a George Bush, padre, ambicioso guerrerista, miembro de la CIA. Según la lógica estadounidense, era la combinación perfecta.

Pasada la era del reaganismo y su sucesor, Bush, que dejó al país muy endeudado por la intensificación de la carrera armamentista y la llamada Guerra del Golfo, se necesitaba un refresco del ambiente político, y le tocó el turno a los demócratas, con William Clinton como jefe de la Casa Blanca.

El Campo Socialista Europeo se había caído; el Pentágono había creado bases militares en el Oriente Medio y la Unión Soviética se suicidaba. Era el fin de la historia. Pero no todo salió bien.

DEMOCRATAS A LA CARGA

El nuevo presidente cumplió su cometido. Mantuvo un bloqueo aéreo sobre Iraq, pero no la invadió. NO quiso perder hombres en una guerra de conquista que sabía sería un error. Apostó por minar las bases del gobierno de Bagdad mediante el trabajo espía y la corrupción de no pocos miembros de aquella administración árabe.

Sin embargo, el establishment deseaba aquellas tierras ricas en petróleo. Veía venir el agotamiento global del crudo y necesitaba urgentemente asegurarse esas reservas. La guerra en Los Balcanes, donde involucró a Europa, era un mal presagio.

A pesar de haber saneado las finanzas, los demócratas titubeaban sobre la guerra de expansión en el Medio Oriente. Entonces el establishment impuso
un nuevo gobierno, con George Walter Bush a la cabeza de una camarilla de políticos guerreristas que habían secundado anteriormente a su padre en la aventura en el Golfo Pérsico. Para lograrlo, engañaron al pueblo al tomar el poder mediante el fraude y luego lo legalizaron al imponer el miedo y el terror, tanto a nivel doméstico como internacional.

Quienes aún creen en la política estadounidense se preguntan asombrados cómo es posible que los demócratas se dejaran quitar las elecciones del 2001 y el 2004 tan burda y fraudulentamente y no exigieran una investigación profunda. Incluso que Bush, uno de los mandatarios con más bajo nivel de aceptación en ese país, que hace de la corrupción, la mentira y el fraude una constante, se mantenga en La Casa Blanca sin que se la haya hecho juicio político. No es de extrañar. Es el hombre que Wall Street necesita y por eso lo mantiene.

No importa que haya desatado una guerra que en poco más de tres años ha gastado unos 610 mil millones de dólares, causado la muerte a más de 3 600 efectivos del Pentágono y decenas de miles de heridos minusválidos, sin contar la sistemática destrucción del pueblo y territorio iraquí. El propósito sigue en pie: apoderarse de las riquezas petroleras de aquella región y en eso están de acuerdo demócratas y republicanos.

Parafraseando a nuestros próceres, los Estados Unidos están llamados a plagar al mundo de dolor y miserias bajo el pretexto de la democracia. Esa realidad es indiscutible.

Tuesday, July 03, 2007

NUEVAMENTE, ELECCIONES EN CUBA

Por: Arnoldo Griñán


Los medios internacionales reaccionarios, durante años han ocultado al mundo que en la mayor isla de las Antillas periódicamente se celebran comicios en los que el pueblo elige a sus representantes en las distintas instancias del Gobierno.

Por ese silencio mediático, la mayor parte de la Comunidad Internacional desconoce esa forma de gobierno que, aunque perfectible, ya quisieran para si la inmensa mayoría de los pueblos. Compruébelo usted.

En muy pocos países, por no ser absoluto, el ciudadano común puede llegar al más alto nivel del Gobierno sin que le cueste un centavo, ni hacerse propaganda. Sólo debe poseer una biografía que recoja una trayectoria limpia, honorable, que le permita representar a su electorado con dignidad y capacidad.

Contrario a lo que la reacción ha propagado por el mundo, el Partido Comunista de Cuba ni propone ni postula candidato alguno. Tampoco hace propaganda. Esa es otra particularidad del proceso electoral cubano.

Cada dos años y medio, el pueblo se reúne en sus barrios, para proponer a dos o más candidatos, entre sus mejores vecinos, a Delegados de Circunscripción, lo que en otros países llaman concejales. Allí, donde todos se conocen, son propuestos aquellos que después de unas elecciones limpias, transparentes, masivas y ejemplares, son sometidos a la consideración de los electores.

TODO BAJO EL CONTROL DE LOS TRABAJADORES

Es bueno que se conozca que esas Asambleas de Postulación de Candidatos, son organizadas, dirigidas y presididas por la Comisión Electoral de Circunscripción, la cual dirige un miembro de la Central de Trabajadores de Cuba y compuesta además por las distintas organizaciones de masa del territorio.

A nivel de Provincia y Nación se crean las Comisiones de Candidatura con el objetivo de presentar a los Delegados y Diputados a esas instancias los proyectos de candidaturas y para cubrir los cargos que hayan quedado vacantes por distintos motivos. Esas Comisiones son presididas por un miembro de la CTC y están integradas además por representantes de los Comités de Defensa de la Revolución, de la Federación de Mujeres Cubanas, de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, de la Federación Estudiantil Universitaria y de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media.

El requisito para ser miembro de esas Comisiones es estar en pleno goce de
los derechos electorales y no estar propuesto como precandidato.

La Comisión Electoral Nacional establece los principios y normas de carácter ético que regirán los procesos electorales y que tienen como objetivos garantizar la participación institucional de las masas populares con derecho al voto en la dirección del Estado. Por su parte, las Comisiones de Candidaturas cesa en sus funciones una vez cumplidos los objetivos para los cuales fueron creadas.

Todos los gastos de los comicios son asumidos por el presupuesto del Estado y una vez concluido el proceso de postulación, las comisiones Electorales de Circunscripción se encargarán de divulgar las fotografías y biografías de todos los candidatos, las que situará en lugares públicos de gran afluencia de la población.

Una vez celebradas las elecciones, recibidos sus resultados y verificada su validez, se proclaman los delegados electos a los que se les entrega sus correspondientes certificados de elección, así como se hace el cómputo de la votación con fines estadísticos y de información.

EL FRAUDE NO TIENE CABIDA

Se considera elegido el candidato que, obtiene más de la mitad del número de votos válidamente emitidos en la Circunscripción electoral de que se trata. En el caso de empate, la Comisión dispone una nueva elección dentro de los 10 días siguientes a aquel en que se efectuó la primera.

Más adelante, dentro de un término de los 21 días siguientes a la elección de todos los Delegados, en la fecha señalada por el Consejo de Estado, en el lugar y hora determinado por la Asamblea Municipal saliente, los Delegados elegidos para integrar ese órgano, se reúnen por derecho propio, provistos de sus respectivos certificados de elección. Esa sesión se inicia bajo la dirección del Presidente de la Comisión Electoral Municipal.

Una vez constituida la Asamblea Municipal ésta elige a su Presidente y vicepresidente.

Las candidaturas provinciales se constituyen en las fechas fijadas por las Comisiones Electorales a esa instancia, las que preparan y presentan a las Comisiones de Candidatura Municipales correspondientes sus proposiciones de precandidatos a Delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular.

También propone a la Comisión de Candidatura Nacional sus proposiciones de precandidatos a Diputados a la Asamblea Nacional y los proyectos de candidatura para elegir al Presidente y Vicepresidente de dichas Asambleas.

De existir alguna infracción se tramita acorde con los procedimientos establecidos para los delitos de la competencia de los Tribunales Municipales Populares.

Otro de los aspectos sui géneris de los comicios cubanos es que las urnas son custodiadas por los niños, es decir, por los pioneros, con lo cual reciben una educación directa de la legalidad del proceso electoral.

Estas normas y procedimientos se utilizan para elegir a los miembros del Consejo de Estado, máxima instancia del Gobierno Cubano.

Precisamente acaba de concluir el Noveno Período Ordinario de sesiones del Parlamento cubano. Sus sesiones, como es costumbre, fueron transmitidas por la Televisión para todo el país. Nuevamente se comprobó que los Diputados están en el centro de los problemas que aquejan al pueblo y buscan adecuadas soluciones.

En su Declaración Final, la Asamblea Nacional patentizó que sabrán cumplir la promesa del Lugarteniente general Antonio Maceo cuando aseguró que quien intente apoderarse de Cuba, sólo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha.