Tuesday, August 29, 2006

¡LIBÉRENLOS YA!

Por: Arnoldo Griñán

Ese clamor de justicia que buena parte del mundo reclama del Gobierno estadounidense, por la libertad de los cinco cubanos presos políticos del imperio, Washington, con su prepotencia habitual, hace oídos sordos.

Cuando se aprecia que la administración de George Walter Bush es capaz de ir contra sus propias leyes para satisfacer las ansias revanchistas de los grupos de apátridas que, desde Miami, le obligan a llevar hasta lo absurdo, una aberrante política anticubana; es fácil comprender la gran preocupación de las personas sensatas del mundo por el inmenso poder que tiene en sus manos el presidente marioneta.

Buen ejemplo de ese escepticismo internacional se manifiesta al ver el empeño de la Casa Blanca por mantener secuestrados a Ramón Labañino, René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Fernando González. Ellos, que no cometieron ningún delito y que por el contrario, se preocuparon por evitar que los grupúsculos mafiosos de Miami continuaran con su escalada terrorista que ponía en peligro vidas humanas en cualquier parte del mundo, sufren el rigor de tan injusta prisión, que llega al absurdo de prohibírsele la visita de familiares.

Asombrosamente, ese caso que despierta el interés de millones de personas en el mundo, es callado por la prensa norteamericana y sólo aparece en los libelos de la República bananera de Miami, para mentir y tergiversar las verdaderas intenciones que llevaban las acciones de los héroes presos en las cárceles del imperio.

Bush ordenó a la gran prensa estadounidense ignorar aquel juicio de seis meses de duración, durante los cuales fueron convocados almirantes, generales, asesores y otras personalidades, mientras, por otra parte, también asistían, seguros de su victoria, miembros de organizaciones terroristas como Hermanos al Rescate, Alfa 66, Brigada 2506 y otros que con gran desfachatez, mentían y se contradecían en declaraciones en que muchas veces ellos mismos se condenaban, pero que la jueza ordenaba al Jurado que no las tuvieran en cuenta.

Después del bochornoso juicio y las inusuales condenas, la gran prensa se hizo cómplice de callar que el Jurado, amedrentado por las amenazas de la Mafia miamense, culpó a Gerardo de asesinato a pesar de que la propia Fiscalía reconoció que era imposible que lo hubiera cometido.

Los periodistas estadounidenses no se han enterado que desde hace 8 años, en 5 cárceles de alta seguridad se encuentran presos 5 cubanos condenados por crímenes que no han cometido; ni que 3 jueces del Circuito de Apelaciones de Atlanta presentaron un legado de 93 páginas donde demuestran por qué aquel juicio no debió celebrarse en Miami por lo cual, esos héroes, hijos de la isla mayor de las Antillas, debían estar en libertad.

El presidente norteamericano, que proclama a los cuatro vientos una lucha global contra el terrorismo, ampara en territorio estadounidense a connotados asesinos como Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Santiago Álvarez, Antonio Llamas, Pepe Hernández, y otros muchos que harían interminable la lista. Cómo no hacerlo si esa fauna le propició el sillón presidencial.

SOLIDARIDAD MUNDIAL

Sin embargo, la Comunidad Internacional, a medida que conoce las condiciones en que fueron enjuiciados, levanta su voz y se suma para pedir la libertad de los Cinco.

El pasado año, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias, dictaminó que el juicio seguido contra Gerardo, Antonio, René, Ramón y Fernando, fue manipulado y parcializado, así como que el Jurado que actuó allí fue intimidado por los grupos anticubanos que ejercen el poder político, económico y represivo en Miami.

Esas verdades irrefutables que fueron reconocidas por los 3 jueces del Tribunal de Apelaciones de Atlanta, después de casi un año de larga espera y de silencio mediático, fueron revocadas por el pleno de ese tribunal que consideró que aquella ciudad del sur de La Florida era apta para celebrar el histórico juicio. Una vez más, la justicia norteamericana se rendía a los intereses de los ultraderechistas apátridas.

No obstante, más de 270 Comités de Solidaridad con los Cinco Héroes, con miembros en más de 90 países, incluido Estados Unidos, diariamente denuncian la criminal maniobra de Bush y sus lacayos.

El próximo 12 de septiembre, todas las personas amantes de la justicia y de los derechos humanos, realizarán actos de condena a la injusta decisión del pleno del Tribunal de Apelaciones de Atlanta. Nada justifica que Los Cinco continúen en prisión.

La lucha por su libertad es ardua, pero tanto ellos como los revolucionarios del mundo saben que más temprano que tarde, la solidaridad internacional hará que la justicia yanqui reconozca todo lo injusta que ha sido por plegarse a los deseos de Bush, un mandatario émulo de Hitler y quien no escatima esfuerzos para poner al mundo al borde de su destrucción.

El próximo 12 de septiembre, el mundo se estremecerá al reclamo de los pueblos: ¡Liberen a los Cinco ya!

Sunday, August 20, 2006

MUJER CUBANA

Por: Arnoldo Griñán

José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, en su prédica revolucionaria encaminada a unir a sus coterráneos para hacer la guerra necesaria que independizara a la Isla del yugo en que la mantenía el colonialismo español, destacó siempre el papel que debía jugar la mujer en aquel empeño. Consideró que aquella epopeya como cualquier obra importante, no estaría completa si no estaba ungida por la mano de la mujer.

Cuando en otros lugares, las féminas eran desdeñadas, Martí se preocupaba porque en la futura República, las cubanas ocuparan un lugar destacado. Sabía que la mujer de la Isla atesoraba una rica tradición de heroicidad que le venía de Guarina, la valiente india que luchó contra los conquistadores; de Mariana Grajales, la insigne patriota formadora de la legendaria prole de los Maceo-Regüeyferos; de Ana Betancourt y de otras muchas que les legaban cualidades significativas de que enorgullecerse en su condición de cubana.

FIELES A SU TRADICIÓN

En el transitar por la historia de Cuba, se aprecia como la mujer ha acompañado siempre al hombre en la realización de las ideas más preclaras. Allí estaban ellas para denunciar los propósitos yanquis de apoderarse de la Isla. Lucharon contra los desgobiernos de la seudo-república y la burguesía nacional que las discriminaban y le deparaban, en la mayoría de los casos, el empleo doméstico, el desalojo, la prostitución, y el desempleo.

Con un poco de suerte, la mujer cubana de entonces, podría desempeñar el papel de esposa que ayudaría a su compañero a soportar la pobreza, sin esperanzas de un futuro mejor, mientras se llenaba de hijos.

No obstante, en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, la mujer se destacó y ofrendó a la Patria numerosas mártires. En la inmensa lista no se pueden olvidar los nombres de Lidia Doce, Clodomira Ferrals y las hermanas Giral. Después del triunfo de la Revolución, aquellas féminas que de una u otra forma habían empuñado las armas y habían logrado sobrevivir a la lucha insurreccional, pasaron a construir el futuro mejor por el que habían luchado.

Como olvidar a las heroínas del Moncada, Haidée Santamaría y Melba Hernández. Qué decir de Celia Sánchez, la flor más autóctona de la Revolución, de Conchita Fernández, la insigne secretaria de Eduardo Chibás y Fidel Castro; de Vilma Espín, Rosa Elena Simeón, y otras muchas que harían interminable la lista y llenan de sano orgullo al pueblo cubano.

¿Comprenderán los enemigos de la mayor Isla de las Antillas que con mujeres así, llenas de tan altos valores, los pueblos son invencibles?

PROYECTADAS AL FUTURO

Quienes no conocen a la mujer cubana, que no es sólo la fémina hermosa, mezcla de razas, con que la propaganda capitalista suele caricaturizarla, se asombra del papel tan importante que desempeña en la vida y obra de la Revolución. En ningún otro país como en la isla caribeña, existe un porcentaje tan alto de representación femenina en las distintas instancias del Gobierno y del Partido.

Ello es mayor aún en su incorporación a la enseñanza superior y en el trabajo científico. Por otro lado, en los numerosos países donde Cuba brinda su colaboración en campos como la salud, la educación y los deportes, tanto las autoridades como el pueblo en general se asombran de la calidad y entrega de las profesionales cubanas, quienes no escatiman esfuerzos ni horas, para realizar su trabajo.

En Cuba, su quehacer abarca todas las esferas de la vida, sin descartar la Defensa de la Patria, donde también están en la primera trinchera. Si, la mujer cubana, dígase esposa, madre, hermana, hija, combatiente, internacionalista, deportista, científica, maestra, profesional de la salud, campesina, trabajadora simple, en fin, parte indispensable de la Revolución, labora junto al resto del pueblo, para hacer realidad, ese, su sueño hermoso, de que otro mundo mejor es posible.

Este 23 de agosto, cuando se cumplen 46 años de la constitución de la Federación de Mujeres Cubanas, FMC, ellas honran y se sienten honradas de pertenecer a un país en el que la mujer constituye un pilar fundamental.

Wednesday, August 16, 2006

LA PUNTA DE LANZA

Por: Arnoldo Griñán

Israel, ese país fundado artificialmente por la Organización de Naciones Unidas una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, como recompensa por el genocidio sufrido por el pueblo hebreo, a manos de las hordas nazis, devino verdadero gendarme de los intereses imperialistas en el Cercano Oriente. Una punta de lanza en el mundo árabe. que, con la ayuda estadounidense, acrecentó su poderío militar, invade y se apodera de territorios vecinos.

En el feliz desarrollo de esos propósitos, mucho han tenido que ver las burguesías árabes que, ante el temor a que el nacionalismo palestino se convierta en socialismo, dejan hacer a los hebreos y facilitan a las fuerzas imperiales territorios para que planten sus bases militares e incluso, desde allí, ataquen a otros pueblos hermanos.

Fiel a sus planes de apoderarse de los territorios del Medio Oriente, ricos en hidrocarburo y estratégicamente bien situados, Estados Unidos desarrolla una guerra de ocupación en Afganistán e Iraq, amparado por una propaganda antiterrorista que nadie cree. Sin embargo, lejos de resultar el clásico paseo que la Casa Blanca y la gran prensa yanqui han querido presentar a la opinión pública, esas aventuras resultan verdaderos infiernos para las tropas ocupantes, que sufren a diario crecientes bajas.

A pocos meses de importantes elecciones legislativas y de gobernadores, el presidente yanqui, George Walter Bush hace todo lo posible por alcanzar resultados que le permitan poder continuar engañando a los estadounidenses. Sin escatimar mañas, ha logrado cierto grado de enfrentamiento entre chiitas y sunitas y así tratar de desviar las acciones de la insurgencia.

En mayo último había alcanzado un acuerdo con el llamado gobierno de coalición, el cual es sostenido por las tropas de ocupación y que es más bien representativo, pues sólo gobierna dentro de los muros de la franja verde en Bagdad. Junto a la muerte de Al Zarkawi, líder de Al-Qaeda en Iraq, ambos acontecimientos le permitieron a Bush reunificar al Partido Republicano, que venía dividido y en crisis, así como lograr un espaldarazo en el Congreso y el Senado a la guerra y la ocupación.

Sin embargo, el constante aumento de muertes de militares norteamericanos en Iraq, la desbandada con que amenazan varios países que, al principio, apoyaron la aventura en el Medio Oriente y el aumento de la violencia en Iraq, se vuelven contra los objetivos de Washington y hacen crecer el descontento de los estadounidenses a sólo tres meses de los comicios donde se renovarán gran parte de los escaños parlamentarios y se elegirán gobernadores en varios estados.

En ayuda de la administración yanqui ha venido su punta de lanza, Israel, que con acciones bélicas en Gaza, Cisjordania y Líbano, trata de desviar la atención internacional de Iraq hacia el Cercano Oriente. Las agresiones de Tel Aviv en esos territorios, cuentan con el apoyo enmascarado de Estados Unidos, Europa y con el timorato proceder de la comunidad árabe.

NACIONES UNIDAS INDEFENSA

La ONU, boicoteada por la amenaza de veto estadounidense, no ha podido lograr una condena a esas agresiones y lo más que ha alcanzado es que este lunes 14 de agosto, se lleve a cabo un dudoso alto el fuego que le viene muy bien a Israel y Estados Unidos.

La resolución demanda el establecimiento, entre la Línea Azul y el río Litani, de un área libre de personal armado, excepto el Ejército regular libanés y las fuerzas mantenidas por la ONU. También pretende el desarme de todas las milicias en Líbano y no plantea el fin de la ocupación israelí en las regiones agrícolas libanesas ni en las Alturas del Golán sirias.

A pesar de sus continuos bombardeos; destrucción de la infraestructura civil, y del asesinato de unos mil libaneses, la actual campaña bélica israelí parece volverse en su contra. Las milicias de Hezbollah se mantienen fuertes, contestan los ataques sionistas y cobran mayor prestigio por su valiente enfrentamiento al poderoso ejército hebreo.

Es cierto que Tel Aviv mantiene el genocidio en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania; esta vez sin la crítica atención de la Comunidad Internacional, pero sus planes no le han salido como pretendía y aunque busca el alto el fuego desde posiciones de fuerza, no le ha sido fácil.

Más temprano que tarde, Estados Unidos y Gran Bretaña tendrán que salir del Medio Oriente y su punta de lanza, también tendrá que reconocer al Estado palestino, así como devolver los territorios ocupados en sus guerras de expansión.

El mundo no puede seguir desatendiéndose del peligro fascista. Lo hizo cuando Hitler y el pago fue muy alto: decenas de millones de víctimas. Ahora, esa torpeza podría llevar a la destrucción del planeta.

Sunday, August 06, 2006

NUEVAMENTE LA IMPOTENCIA

Por: Arnoldo Griñán
Por estos días, el gobierno estadounidense y sus lacayos de la República bananera de Miami, han formado gran algarabía alrededor de ilusiones que, lejos de realizarse, han servido para demostrar al mundo, una vez más, la poca o ninguna moral que tienen.

Sorprendidos por la valentía con que el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz dio a conocer, el pasado 31 de julio, a las 6 de la tarde, una Proclama al Pueblo donde informaba que había sufrido una complicada operación quirúrgica debido al estrés que en los últimos días había quebrantado su salud, la reacción de adentro y de afuera del país creyó que se caía el proceso revolucionario.

Nuevamente hacían las maletas para, detrás de los marines yanquis, incursionar por las calles habaneras, apoderarse de todo, saciar en tres días su sed de sangre revolucionaria e instaurar un gobierno títere, al estilo del de Bagdad o Afganistán. Es el mismo sueño que desde hace más de cuatro décadas pretenden concebir y del que siempre despiertan frustrados.

Sumidos en la propaganda contrarrevolucionaria que durante muchos años les ha servido para enriquecerse y en las mentiras que fabrican aunque ni ellos mismos las creen, no conciben que Cuba sea un país institucionalizado, con dirección colegiada y donde las medidas para dar continuidad al proceso de su proyecto social están estudiadas y tomadas desde hace bastante tiempo.

La gigantesca obra de la Revolución no es ni puede ser trabajo de una sola persona, sino de todo un pueblo. Al parecer, los enemigos del proceso cubano desconocen que en la isla Mayor de las Antillas, mientras haya un revolucionario habrá un Comandante en Jefe y que allí la orden de combate siempre está dada, así como que para ellos no existe la palabra rendición. Deberían saberlo y no olvidarlo, pues el error sería costoso.

En aquella Proclama, Fidel, en su condición de Comandante en Jefe, Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, delegó en el general de Ejército, Raúl Castro Ruz, sus funciones en la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno del país, todo ello, con carácter provisional.

También con esa condición delegó en el Miembro del Buró Político y Ministro de Salud, José Ramón Balaguer Cabrera, sus funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Salud Pública; y en los también Miembros del Buró Político, José Ramón Machado Ventura y Esteban Lazo Hernández, sus funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Educación.

Además, delegó en el Miembro del Buró Político, Carlos Lage Dávila, con carácter provisional, sus funciones como impulsor principal del importante Programa Nacional de la Revolución Energética en Cuba y de colaboración con otros países en ese ámbito.

Otras importantes medidas, como las referentes a la Reunión Cumbre de los Países No Alineados y al 80 Aniversario de su natalicio, también fueron tomadas, es decir, su operación quirúrgica no pararía los principales programas de la Revolución ni el trabajo creador del pueblo cubano.

El primero de agosto último, Fidel se dirigía nuevamente al pueblo y al mundo. Esta vez enfatizaba en que su estado de salud era estable y que por ser ésta de gran importancia para el enemigo devenía secreto de Estado, por lo cual, las informaciones sobre su restablecimiento no serían tan frecuentes como pudiera desearse. Llamó a la confianza y a la unidad para defender nuestras conquistas.

LOS PUEBLOS JUNTO A FIDEL

Como era de esperar, los cubanos realizaron numerosos mítines de apoyo a las medidas contempladas en las proclamas de su Comandante en Jefe y le pedían que se cuidara pues la Revolución estaba segura bajo la dirección de Raúl, el Partido y el patrocinio del pueblo en general.

Miles de artistas, escritores e intelectuales extranjeros, al igual que presidentes y jefes de gobiernos, así como, organizaciones políticas y de masas de decenas de países, han abogado por el pronto restablecimiento de la salud de Fidel. ¡Tan querido es en el mundo!

Mientras, en la Casa Blanca, impotente ante el torrente de solidaridad internacional con Fidel, el presidente yanqui, George Walter Bush, lanzaba una de sus acostumbradas amenazas y decía que tomaría nota de quienes se opongan a su propósito de intervenir en Cuba, al estilo de las incursiones de las fuerzas del Pentágono en Iraq y Afganistán.

Por su parte, los apátridas miamenses, luego de celebrar la enfermedad de Fidel y de realizar grotescas manifestaciones y apariciones en medios de comunicación de aquella ciudad, llamaron a la insurrección dentro de Cuba y prometieron una ayuda que nadie les ha pedido y que ellos saben que nunca darían.

LA UNIDAD DE LOS CUBANOS

Todo el que conozca, tan sólo un poco a la Revolución Cubana, sabe que la unidad es su pilar más querido. Que cuando en los campos del país se formaba la nacionalidad cubana con el Ejército Mambí liderado por Carlos Manuel de Céspedes, éste lo dio todo por preservar la unión de los revolucionarios.

También es conocido que José Martí, el Héroe Nacional de Cuba y artífice de la Guerra de Independencia, fundó el Partido Revolucionario Cubano para mantener esa unidad e impedir las pretensiones norteamericanas de anexarse la Isla.

Fidel, con la constitución del Partido comunista de Cuba, siguió las enseñanzas de los próceres y fortaleció la unidad sobre la cual se erige la fortaleza de la Revolución.

Sería bueno que Washington conociera que no hay acontecimiento que haga retroceder el proceso cubano. Que no importa la barbarie que se le pueda ocurrir al aventurero presidente norteamericano, pues el proyecto social cubano es irreversible, está arraigado en su pueblo, que sabe lo que tiene y está dispuesto a defenderlo hasta con la impedimenta, como lo hizo la tropa de Antonio Maceo, en Pinar del Río.

Conocedor de su pueblo, Fidel descansa y se recupera tranquilo, seguro de la victoria.