Sunday, May 27, 2007

PELEA CUBANA POR LA VIDA

Por: Arnoldo Griñán

La Organización de Naciones Unidas, ONU, ha reconocido que Cuba es uno de los pocos países que mejor se prepara para enfrentar fenómenos atmosféricos. Su sistema de Defensa Civil posee una notable capacidad de respuesta contra catástrofes que ya quisieran para sí muchas naciones desarrolladas.

La noticia sorprende a no pocos amigos y enemigos, pues no es fácil concebir que un pequeño país, bloqueado por casi medio siglo por la mayor potencia del mundo, haya sido capaz de crear un programa, que le permita minimizar los efectos de fenómenos atmosféricos que a otros causa grandes pérdidas.

Un ejemplo de lo antes dicho fue lo ocurrido con el huracán Katrina, que mientras en Cuba no pudo hacer mucho daño debido a las medidas de prevención que se tomaron, en Estados Unidos, y en especial en Nueva Orleans, las pérdidas humanas sumaron miles y las materiales fueron incalculables debido a la negligencia de las autoridades estaduales y del Gobierno.

Fue el paso del ciclón Flora, que en 1964 recorrió la Isla dejando un gran saldo de muertes y destrucción, lo que hizo que el Gobierno Revolucionario comenzara un importante programa destinado a prevenir y paliar los efectos dañinos de los fenómenos meteorológicos.

CAMBIOS CLIMÁTICOS EN EL ORBE

Es conocido que en el mundo se viene produciendo un grupo de importantes acciones que ocasionan cambios climáticos, los cuales atentan contra la conservación de las especies. Entre estos funestos acontecimientos se encuentran la disminución de los hielos polares; la desertificación progresiva de las tierras; inusuales inundaciones y el crecimiento de los mares con graves peligros para las islas y costas bajas.

Otras consecuencias de los cambios climáticos son la elevación de las temperaturas globales debido al crecimiento de los agujeros en la capa de ozono; el calentamiento de los mares y océanos, lo cual afecta a los anfibios, así como las emanaciones de los gases invernaderos, debido a la irracional producción de bióxido de carbono; la reducción progresiva de la biodiversidad y la desforestación indiscriminada, entre otros. En fin, que la propia especie humana está produciendo su autodestrucción.

CUANDO SE QUIERE, SE PUEDE

Por desgracia, quienes pueden revertir esta situación, muy poco o nada hacen con ese fin. Un ejemplo de ello es el gobierno de los Estados Unidos, que no ha querido firmar el Protocolo de Kyoto para reducir el envío de óxido de carbono a la atmósfera. Otras naciones industrializadas, aunque se han comprometido a tomar medidas, maniobran para eludir esa responsabilidad.

Por otro lado, la lucha cubana contra ese peligro que acecha a la especie humana, no ha podido ser callada por la reacción internacional. En la mayor isla de las Antillas existe un sistema de áreas protegidas con el cual se aplican los planes para la conservación de las especies amenazadas de extinción. Ese programa conlleva una masiva educación ambiental, con la prerrogativa de que cada especie e individuo desempeña un papel importante para las próximas generaciones.

Con el anual desarrollo de los ejercicios Meteoro, próximos a la temporada ciclónica, el país corrobora que cuenta con un sistema de medidas de Defensa Civil de referencia internacional, en la lucha contra desastres naturales y en la protección de la población. Perfeccionan su sistema de alerta temprana en cada provincia y de identificación de riesgos, que no son iguales en sus distintas regiones.

Medidas que van desde la evacuación de la población hacia albergues o casas de vecinos y familiares, hasta las que tienen que ver con la protección de sistemas vitales como energía, agua, combustible y comunicaciones, entre otras, son analizadas periódicamente.

Nuevamente, Cuba señala el camino a seguir, vital para preservar la vida. Como diría el Comandante en Jefe Fidel Castro, son mensajes para los sordos que no quieren oír.

Sunday, May 20, 2007

FINANCIERAS EN APURO

Por: Arnoldo Griñán

Ya no son tiempos en que los pueblos latinoamericanos eran impunemente amedrentados y, sumidos en la ignorancia, dejaban que gobernantes inescrupulosos les vendieran sus destinos al mejor postor, nativo o foráneo.

En ese despertar luminoso, mucho ha tenido que ver Cuba y su Revolución. La reacción internacional lo supo desde el mismo triunfo del Primero de Enero. Las ideas redentoras que enarbolaron aquellos jóvenes valientes, chocaban con el esquema de dominación que se aplicaba en el subcontinente.

Los imperialistas les habían prometido un porvenir maravilloso en Bretton Woods, pero éste no acababa de llegar y por el contrario, le diseñaron un sistema que enmascaraba la explotación y el saqueo. En ello, mucho tendrían que ver el Fondo Monetario Internacional, FMI; el Banco Mundial, BM, y otras financieras, como el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

En la década de los ochenta, el Comandante en Jefe Fidel Castro llamó a la Comunidad Internacional a prestar atención al saqueo de que era víctima el llamado Tercer Mundo, en especial, Latinoamérica, que acumulaba en ese entonces, una deuda externa de 350 mil millones de dólares. El presidente cubano la calificó de impagable e incobrable.

Hoy, aquel débito ha crecido hasta alcanzar la astronómica cifra de 800 mil millones de dólares, y la diferencia entre los sectores ricos y pobres de la región, es la mayor del mundo. Mientras, las financieras internacionales no han hecho nada para paliar esa triste situación. Por el contrario, después del Consenso de Washington, impusieron el neoliberalismo y dieron dinero a manos llenas a los gobiernos corruptos, a los cuales obligaban a aplicar la política de privatización.

Ahora, con una visión más clara, los pueblos de América Latina se sacuden el yugo de esas entidades crediticias. Los ejemplos de Venezuela, Argentina y Ecuador son observados atentamente por el resto de los latinoamericanos.

¿A QUIÉN QUIEREN ENGAÑAR?

En la región son pocos los países que creen en las recetas neoliberales del FMI. Tampoco en el Banco Mundial, que, falto de ética, está sumido en los escándalos de corrupción en que lo tiene sumido su presidente, el norteameriano, Paul Wolfowitz. Y el BID, que debiera velar por los intereses regionales, está tan lleno de agudos problemas financieros que no tiene fondos ni para pagar a su personal.

Por otro lado, un fantasma recorre las tierras de Latino América y el Caribe, con intenciones de rescatar la soberanía de los pueblos. Se trata de la Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, que llegó y mandó a parar. Ya el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, le ha propuesto a su pueblo salir del tutelaje de las financieras internacionales. Otros países, como Ecuador, apoyan la creación de un Banco del Sur, para evitar que la región siga sosteniendo económicamente al imperio.

Las ideas sembradas por Cuba empiezan a encontrar tierras fértiles y Latinoamérica, cada vez menos analfabeta, ya no es tan fácil de engañar. El imperio lo sabe y por ello busca romper ese núcleo avanzado que forman los países del ALBA.

Lanza la zanahoria del agrocombustible para engatusar a quienes no ven más allá de sus narices y enajenar los tratados de los pueblos. Mientras, trata de imponer la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Noste, ASPAN, y así fortalecer sus esquemas militares y de seguridad.

No le será fácil encajar la nueva maniobra. Hay alerta generalizada y los gobernantes pucilámines no podrán vender nuevamente el destino de sus pueblos.

El diálogo entre movimientos sociales y gobiernos, celebrado recientemente en Balquisimetro, demostró que los desposeídos han aprendido bien la lección.

Sunday, May 13, 2007

LA BAJEZA COMO DIVISA

Por: Arnoldo Griñán


Resulta significativo que, el ascenso al poder del presidente norteamericano George Walker Bush, coincidiera con el de ultraderechistas en otros países, y éstos, le sirviera de cohorte en sus planes hegemónicos.

Quizás el mandatario que más trató ganarse las simpatías del presidente yanqui ha sido el Primer Ministro británico, Anthony Blair, quien le copió el estilo de gobernar y hasta de caminar. ¡Tanto ha querido parecérsele!

Este Jefe de Gobierno traicionó las aspiraciones de su pueblo, el cual aspira a recuperar el prestigio que en cierto momento tuvo como potencia mundial. Por el contrario, a base de servilismo, Blair ha convertido a su país en una triste marioneta, siempre a la sombra de los Estados Unidos, dispuesta a recoger las migajas con que el imperio le premia por secundarle en la guerra de rapiña que libra en el Medio Oriente.

Ahora, castigado por la historia y por los británicos, Blair se dispone a dejar el Premierato, sin glorias y con el desprecio de la mayoría del pueblo, al cual engañó y llevó a una guerra injusta contra Iraq.

Otro que se fue maldecido por sus coterráneos fue el español, José María Aznar. El fuherecillo devenido empleado de la Casa Blanca, quien también involucró a su país en esa aventura bushiana, en la que nada tenía que ver y sí condenar. No obstante, el pueblo se encargó de darle una patada por el trasero y ahora, depende de los dineritos que recibe por su empeño contrarrevolucionario al servicio de la reacción internacional.

Coincidiendo con el mandato de la actual administración norteamericana, ascendió al trono de Pizarro, Alejandro Toledo. Los peruanos confiaron en él. Creyeron en su verbo semi progresista y nacionalista. Nada más lejos de la verdad.

Por seguir a la Casa Blanca, se olvidó del pueblo que lo había llevado al Poder. Sirvió al neoliberalismo y también mandó soldados peruanos a Iraq. Se arrastró cuanto pudo a lamer las botas del presidente yanqui.

El pueblo también le pasó la cuenta y ahora, al igual que Aznar, vive de lo que sacó de la corrupción de su desgobierno y de los favores que le hace a la ultraderecha mafiosa de Miami.
Nada diremos de los gobernantes israelíes, tradicionalmente marionetas de las administraciones norteamericanas, a las que sirven a cambio de ser su gendarme en la región y le permitan masacrar a los palestinos y apoderarse de sus tierras. Con Bush hijo, no ha habido excepciones. Todo lo contrario.

EL PEOR DE LOS MALOS

Pero quizás el más despreciables de todos esos lacayos ha sido el ex mandatario mexicano Vicente Fox. Servil y engañoso en grado sumo, no trata de ocultar su predilección por lo yanqui.

Cómo olvidar aquel episodio de la Cumbre de Monterrey, cuando quiso que el Comandante en Jefe Fidel Castro asistiera sólo a desayunar, hablara algo y luego se fuera, para que no se encontrara con el inquilino de la Casa Blanca. Prefería hacerle un desaire al presidente de la Isla de la Libertad y a la histórica hermandad entre los pueblos de Cuba y México, antes de darse su lugar como anfitrión del evento.

Es cierto que él siempre se ha considerado un empleado de la trasnacional refresquera estadounidense y que se considera un cowboy. Por ello impulsó al máximo el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, donde su país lleva la peor parte y su otrora floreciente agricultura es sólo un recuerdo.

Nada hizo por mejorar el desleal tráfico de productos entre los dos países, por evitar el fuerte proteccionismo yanqui y menos, por la situación de los indocumentados mexicanos.

Sin embargo, Fox invirtió un millón de dólares en regalos durante sus 6 años de gobierno y el destinatario predilecto fue, ¿quién lo duda? El presidente George Walker Bush.

Una vez salido del gobierno, Fox sirve a la ultraderecha cubano-norteamericana y se apresura a formar parte de ese coro que dice tumbará la Revolución . Su última declaración es que vendrá a caballo a La habana a liberar a los cubanos.
Mientras, en la mayor Isla de las Antillas, el pueblo se pregunta: de cuánto será la tajada a la que aspira el pro yanqui Vicente Fox.