Wednesday, June 27, 2007

BUSH SE AFERRA A LA GUERRA

Por: Arnoldo Griñán

Con uno de los índices más bajo de aprobación que ha tenido presidente estadounidense en las últimas décadas, George Walter Bush nuevamente ve en los conflictos armados una tabla de salvación para elevar su popularidad.

Probó la fórmula con buen resultado cuando en los primeros tiempos de su gobierno había en el electorado norteamericano un sentimiento de ilegalidad hacia su presidente, pues éste se había apoderado de la Casa Blanca por métodos fraudulentos. Entonces le vinieron como anillo al dedo los acontecimientos en las Torres Gemelas y el Pentágono, así como supuestos ataques bacteriológicos. Todo muy masticadito para desatar la guerra en Afganistán y más tarde en Iraq, con la ayuda del miedo desatado entre los norteamericanos.

Durante el mandato de esa administración la tónica ha sido la guerra. Bush pensó que sería fácil, rápido y que podría apoderarse del petróleo de la región. Otro gran error, aunque para lograr ese propósito contó con la aprobación del stablishment, los gobiernos satélites y el silencio cómplice de la ONU y su Consejo de Seguridad.

Ahora, al término de su mandato, desprestigiado, con la mayor parte de la población estadounidense repudiando su gestión gubernamental y con muy pocos países que aprueben su llamada Guerra contra el Terrorismo, el señor Walter mira nuevamente hacia una escalada bélica para lograr cierta credibilidad.

A pesar del triste panorama que representan los más de tres mil quinientos efectivos del Pentágono caídos en Iraq; las decenas de miles de heridos y mutilados y el cada vez más difícil reclutamiento de carne de cañón para esa guerra, el jefe de la Oficina Oval consiguió el pasado mes de mayo que el Congreso le aprobara 100 mil millones de dólares para que financiara sus guerras este año.

UN PRECIO DEMASIADO CARO

Dudo que el mandatario yanqui, cuando desató la guerra, pensó que le iba a costar tanto política como económicamente. El conflicto ya ha sobrepasado 10 veces los cálculos iniciales, según la compañía mediática Clatchy News Papers. Los últimos estimados sugieren una factura que sobrepasa los 500 mil millones de dólares y no se ve salida al atolladero.

La realidad es que Bush se creyó de verdad que hablaba con Dios y que éste le encomendaba acabar con todo y todos. ¿Borrachera seca? Ha dictado leyes que le cortaron las libertades a sus conciudadanos y tampoco respeta los derechos del resto del mundo. Baste recordar las torturas aplicadas por sus militares en las cárceles iraquíes y otras secretas en muchas partes del mundo: en Guantánamo, e incluso, en los propios Estados Unidos. Tampoco podemos olvidar el espionaje a que son sometidos los norteamericanos y las encarcelaciones sin motivo real y por tiempo indefinido.

Pero como dijera el presidente Lincoln, no se puede engañar a todo el pueblo, todo el tiempo y tanto los norteamericanos como buena parte del mundo, van perdiendo el miedo y no creen en las mentiras prefabricadas del ex drogadito y ex borracho.

Mal le ha salido su propósito de extender la guerra a otras naciones del Oriente Medio. Contaba con Israel, pero Tel Aviv salió mal parado en su aventura contra Líbano y ante la Comunidad Internacional. Por otro lado, la firmeza de Siria y de Irán son frenos a sus ambiciones. Los ataques a esas naciones pueden ser la chispa de la Tercera Guerra Mundial.

Washington ha tenido que emplear en Iraq, además de cientos de miles de efectivos del Pentágono, otros cien mil mercenarios contratados por la Casa Blanca y por empresas trasnacionales, los cuales son utilizados para custodiar sus intereses, crear el caos y disminuir los embates de la resistencia. Esa fuerza, en no pocas ocasiones ha sido sorprendida con atuendos árabes para actuar encubiertamente y propiciar la lucha entre chiitas y sunnitas.

Todas esas maniobras sólo han servido para convertir a aquella nación del Medio Oriente en un paraíso de la violencia, donde decenas de personas mueren cada día y ya más de 4 millones han tenido que desplazarse; pero eso a míster Bush nada le importa.

Fiel a su bravuconada de que puede llevar la guerra a 60 oscuros rincones del mundo, mira con recelos a China, país que tiene un firme paso económico y es ya una de las economías más fuerte y competitiva del orbe. También tiene en la mirilla a Rusia y trata de cercarla con misiles y radares ofensivos dentro del programa Guerra de las Galaxias.

Ante ese peligro, Moscú ha dicho que no permanecerá con los brazos cruzados y que sus misiles apuntarán hacia los países europeos que se presten a la componenda yanqui.

Por otro lado, cada vez son más frecuentes y masivas las manifestaciones en contra de la guerra. En los Estados Unidos más de 300 mil personas protestaron el pasado mes de marzo en lo que llamaron Marcha al Pentágono. Lo mismo se produjo en Estambul, Turquía, Grecia, Australia y otros muchos países, por sólo mencionar ese ejemplo.

No obstante, Bush no quiere ver el rechazo mundial y se aferra a sus planes bélicos. Olvida que no importan los grandes ejércitos ni los más sofisticados artefactos de guerra. La historia demuestra que el arma principal es el pueblo, y ése es invencible.

Thursday, June 21, 2007

DE LA TIERRA DE LOS ANAMITAS
Por: Arnoldo Griñán
José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, escribió en 1889, en el número 4 de la revista La Edad de Oro, dedicada a los niños de América, un hermoso artículo que llamó: Un Paseo por la Tierra de los Anamitas, en el cual daba a conocer las costumbres, forma de vida, cultura y sabiduría de aquel heroico pueblo. Ese sería el primer acercamiento de los cubanos a la nación que devendría la cuna del inolvidable Ho Chi Minh.
Enclavada en la península de Indochina, Vietnam tiene una historia que se remonta a más de 4 mil años, tiempo durante el cual ha tenido que rechazar numerosos intentos de poderosas potencias que han querido apoderarse de su estratégico territorio. Entre ellas: el famoso ejército de Gengis Khan, Japón, Francia y Estados Unidos.
En ese intento Washington gastó unos 150 mil millones de dólares; destruyó el 70 por ciento de los poblados del norte e inutilizó 10 millones de hectáreas de tierra. Utilizó y experimentó distintos tipos de armas, entre ellas químicas y bacteriológicas, que están prohibidas por Naciones Unidas. En esa contienda, cuatro millones de vietnamitas perdieron la vida, pero no se doblegaron y le infligieron una bochornosa derrota al gigante yanqui.
FE EN UN FUTURO MEJOR
Cuando no se vislumbraba el triunfo, el presidente y Héroe Nacional Ho Chi Minh, el querido Tío Ho, le anunció a su pueblo que cuando terminara la guerra y derrotaran al enemigo, construirían un país mucho mejor. Aquellas proféticas palabras son ya incuestionable realidad.
Ese país, con una superficie de 229 mil 556 kilómetros cuadrados y 80 millones de habitantes, sale vertiginosamente del subdesarrollo. Está entre los primeros en adelantarse, por 10 años, a las metas del milenio, lanzadas por la ONU en lo referente a la pobreza. Así apreciamos que el 88 por ciento de su población es atendida gratuitamente y ya en 32 de sus 64 provincias está vigente la universalización de la enseñanza media.
Por otro lado, sus reservas en divisa ascendió a 12 mil millones de dólares en el 2006, con lo cual sienta las bases para hacer realidad sus planes de convertirse, en el 2020, en un país industrializado.
CUBA Y VIET NAM, UNIDOS VENCERÁN
La anterior fue una consigna surgida en los años sesenta y que mantiene notable actualidad en ambos pueblos. En esa época, el Comandante en Jefe Fidel Castro, a nombre de su pueblo había proclamado que por Vietnam, los cubanos estaban dispuestos a dar hasta su propia sangre. Aquellas no fueron meras palabras.
Hoy, ambos países adoptan fluida cooperación política, económica, científica, cultural y de otros tipos. Sus líderes mantienen estrechos vínculos que se reflejan en las cotidianas visitas. Precisamente, hace tan sólo unos pocos días estuvo en La Habana y otras regiones del país, el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh, quien se entrevistó con Fidel y las más altas personalidades de la Mayor Isla de las Antillas.
Manh y la delegación que le acompañó firmaron importantes acuerdos de colaboración en diversas esferas. Posteriormente, el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, en su gira por varios países asiáticos, estuvo en Vietnam y se reunió con los más altos dirigentes del país, entre ellos el presidente Nguyen Minh Triet, quien en memorable discurso aseguró que ambos países siempre encontrarán, juntos, las vías para avanzar y salir adelante.
Una vez más quedó patentizado que tanto en la guerra como en la paz, ambos países, unidos, vencerán.

Sunday, June 10, 2007

GLADIADORES DE LA LIBERTAD

Por: Arnoldo Griñán

Alimentar el amor al patriotismo y venerar a aquellos héroes que con su vida ofrendada a la Patria, enseñan el ideario independentista y creador a los pueblos, son importantes armas ideológicas que convierten a las naciones en bastiones inexpugnables.

Sin embargo, los que olvidan esa verdad, caen bajo las garras del diversionismo ideológico y se convierten en presas fáciles de las apetencias de las naciones poderosas. La historia, antigua y reciente, está llena de ejemplos de ese tipo.

Entre las figuras excepcionales, que son faro y guía en la vida de los hijos de la Mayor Isla de las Antillas, se encuentran Antonio Maceo Grajales y Ernesto Che Guevara, ambos nacidos un 14 de junio; el primero, en 1845, y el segundo, en 1928. Ambos están distantes unos del otro en el tiempo, pero con un mismo ideario revolucionario.

Campesino oriental, miembro de una familia legendaria, Maceo devino símbolo perenne de las masas populares cubanas. Su entrega sin límites a la revolución, su capacidad militar y firmeza ideológica lo convirtieron en el héroe popular por excelencia. Al morir era el cubano de mayor prestigio en las filas de la Revolución.

Sus grados militares los fue alcanzando a fuerza de derroche de valentía, en los numerosos combates en los cuales participó y que llenaron su cuerpo con 27 heridas, de ellas, no pocas graves.

Dirigió importantes combates en los que su sabiduría y excepcionales dotes de gran estratega, le dieron el triunfo a las fuerzas cubanas por sobre la superioridad numérica y técnica del enemigo. No por gusto, José Martí, lo llamó para que junto a Máximo Gómez, comandara al Ejército Libertador en la Guerra de Independencia.

Pero Maceo no sólo se destacó por su accionar militar. El propio Martí lo definió como un hombre con tanta fuerza en la mente como en el brazo. ¿Acaso no fue la Protesta de Baragua, el acto más grande del pensamiento político cubano de la época? Y qué decir, de su incansable labor por la unidad del pueblo. Esa visión política no la tuvieron muchos generales cubanos, quienes ponían los intereses personales y regionales por encima a los de la Patria.

El fue la figura recurrente a la que acudía Máximo Gómez para sofocar los no pocos intentos divisionistas de algunos jefes cubanos. Su internacionalismo y antimperialismo fueron proverbiales. Había anunciado que una vez liberada Cuba, pediría al gobierno autorización al gobierno para poner su espada a disposición de la libertad del hermano pueblo portorriqueño. Tamién había manifestado que si Estados Unidos intentaba apoderarse de Cuba, esa sería la única vez en que pelearía junto a España.

¿Y qué decir de su modestia y sencillez? Durante la tregua fecunda, cuando ya era una de las principales figuras de Cuba, aseguró: Estoy y estaré con la Revolución, por pricipio y por deber. Asímismo, en 1895, cuando se pretendía darle un cargo superior al de Máximo Gómez, se opuso y afirmó: De mí no se ocupen, voy donde me manden, porque como cubano que soy, estoy obligado a ello. ¡Qué hombre tan inmeso! De esos pensamientos bebe la dirigencia de la Revolución Cubana.

SOBRE EL GUERRILLERO HEROICO

Otro 14 de junio, pero de 1928, nació en Argentina, Ernesto Che Guevara, quien devino trascendental dirigente en Cuba, país que lo acogió como hijo natural, y quien, al igualque Maceo, siempre mostró notoria intransigencia revolucionaria.

En unas pocas horas de conversación con Fidel, en México, el Che se convirtió en futuro miembro de la expedición del Granma; y ya en el primer combate contra las fuerzas batistianas, supo que sería más combatiente que médico.

Sus hazañas en la Guerra de Liberación no pueden ser recogidas en estas apretadas líneas y su accionar como constructor de una nueva sociedad, está perennemente presente en las vivencias de los cubanos.

El Che trascendió los marcos del Jefe Guerrillero para convertirse en un estadista de trascendencia internacional. Su voz se alzó en Naciones Unidas para condenar el apartheid, el asesinato del líder congolés Patricio Lumumba y a la reacción internacional.

Defendió el internacionalismo y lo llevó hasta los más altos grados, al abandonar todo el beneficio que le podía ofrecer su inteligencia y estatura política, para poner su brazo al servicio de la Revolución en Bolivia.

Al conocer su muerte, Fidel señaló que si queríamos un paradigma para nuestros hijos, dijo, queremos que sean como el Che, y así lo manifiestan diariamente los pioneros en sus matutinos, cuando aseguran que Por el comunismo, serán como el Che.

Sunday, June 03, 2007

ELLOS RECLAMAN AMOR

Por: Arnoldo Griñán

Dice la Biblia, el libro sagrado de los católicos, que Jesucristo recriminó a sus discípulos porque no dejaban que los niños se acercaran a él, que, por el contrario, los consideraba en gran estima.

José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, consideró a los niños, La esperanza del mundo. Con ello dejaba para la posteridad ese legado que es hoy divisa en los hijos de la Mayor Isla de las Antillas. Ojalá que pensamientos tan elevados como los antes expuestos, predominen en los gobernantes de otros países. ¡No siempre es así!

La Organización de Naciones Unidas, ONU, ha adoptado medidas encaminadas a garantizar un mínimo de derechos a la niñez, pero no ha podido hacer realidad tan loable empeño. Países poderosos como Estados Unidos, se han negado a suscribir la Convención y mucho menos, a velar por su cumplimiento.

Una ligera mirada a la situación mundial de los niños, nos muestra que, según la UNICEF, 30 mil niños mueren diariamente por causas evitables, y de ellos, 8 mil perecen por carencia de agua, comida y medicinas. También señala que 170 millones de infantes, trabajan en condiciones de peligro, mientras otros 250 mil han sido convertidos en soldados.

Esta situación no es sólo privativa del Tercer Mundo. Por ejemplo, en Europa, cientos de miles de niños son obligados a prostituirse para pagar las deudas de sus mayores, sobre todo, después que desapareció el llamado Campo Socialista Europeo y que esos países cayeran en las garras del liberalismo y sus fórmulas de explotación.

La UNICEF también denunció, este 31 de mayo, Día Internacional de la Infancia, que anualmente pierden la vida más de 200 millones de niños por malnutrición; así como que en América Latina, después de 500 años de exclusión, se mantiene la triste realidad de que el 97 por ciento de sus indígenas viven en la pobreza, y en ella se encuentra sumida su juventud.

¿CÓMO VIVEN LOS NIÑOS CUBANOS?

Pero la organización de la ONU hace una justa distinción en la región. Se trata de Cuba, a la que considera paradigma en la protección de la infancia. En su informe anual, difundido este 29 de mayo del 2007, la organización internacional señala que la Isla Antillana tiene a sus niños en escolaridad plena y con índices de mortalidad entre los tres mejores del mundo, con salud garantizada para todos.

El ejemplo de la Revolución Cubana ya no puede ser ocultado por la reacción internacional. Por ello, la ONU reconoce que en el país caribeño es donde único los niños analizan con el Gobierno cómo quieren que sea su educación; cómo aprovechar más sus derechos, asícomo el mejor encausamiento de sus deberes.

La solidaridad es inherente a los cubanos y se alimenta desde la niñez. Es por ello, que su Capítulo Por la Defensa de la Humanidad desarrolla una jornada desde este primero de junio y hasta el 20 del propio mes, de denuncia sobre los maltratos, explotación y precaria situación que sufren millones de niños en el mundo.

La Organizaciónde Pioneros José Martí, con su millón 300 mil miembros, dejará oír su reclamo por todos los medios para que no se repita el triste espectáculo de la niña vietnamita Kim Phuc, quien huía, junto a otros niños, desnuda, con el cuerpo cubierto por el napalm arrojado por aviones norteamericanos sobre su aldea.

También denunciarán cómo los aviones del Pentágono e ingleses, por diez años consecutivos bombardearon indiscriminadamente al pueblo iraquí, causando numerosos muertos entre la grey infantil de ese país; y luego durante la invasión y ocupación de esa sufrida nación árabe, emplean distintos medios que ocasionan la muerte de sus niños.

Es el mismo imperio que pretende quitarle a los niños cubanos sus derechos conquistados e incluso, el beso en la mañana de sus padres, la alegría y seguridad de su futuro y el derecho a perfeccionar la sociedad en la cual son privilegiados.

Al parecer, las administraciones norteamericanas no se percataron que los niños cubanos, en el último Congreso de su organización, el IV, dejaron bien claro que su futuro es Revolución.