Sunday, July 30, 2006

LA OTRA CATÁSTROFE

Por: Arnoldo Griñán

Pocos dudan que los genocidios que Estados Unidos e Israel cometen en Iraq y Afganistán, el primero; y en la Franja de Gaza, Cisjordania y El Líbano, el segundo, constituyen acciones que rivalizan en su criminalidad, con las realizadas hace casi 70 años por Adolf Hitler y sus hordas en Europa.

Tal como ocurrió en aquella oportunidad, cuando la Comunidad Internacional hizo muy poco por frenar, ya no por impedir, aquellas bestialidades del fascismo, ahora hace tímidas declaraciones sin realizar acciones que impidan las muertes de tantas personas y la destrucción de sus habitats.

¿Por qué suceden esas cosas?

El egoísmo del capitalismo y del imperialismo, bestializan a naciones que pudieran hacer mucho por la Humanidad y la coexistencia pacífica, convirtiéndolas en maquinarias de destrucción.

La irracionalidad de los gobernantes de esos países es tal que no ven como arrastran a la especie humana a su autodestrucción.

¿Quién podría pensar, hace tan sólo unos lustros, que la sequía reduciría a un mínimo el volumen de las monumentales Cataratas de Iguazú, consideradas unas de las maravillas naturales del mundo; superior al Niágara y que rivalizan en tamaño con las de Victoria, en el río Zambezi, en el sur de África.

Mientras estas anomalías suceden en Sudamérica, un poco más abajo, en la región cordillerana de las provincias de Río Negro, Neuquén y Mendoza, en Argentina, fuertes temporales de lluvia y nieve dejan un triste resultado de puentes destruidos, rutas interrumpidas, crecidas históricas de ríos, decenas de evacuados y alertas meteorológicas.

Otra noticia que por estos días de julio aparece en los medios informativos, es la muerte de por lo menos 50 personas por la ola de calor que azota a ciudades mediterráneas de Europa. Esos fenómenos son cada vez más frecuentes en el centro y sur del Viejo Continente. Recordemos que en el 2003 la canícula cobró unas 15 mil vidas y otra cifra igual en el resto del territorio.

Esas son consecuencias de la locura de las naciones ricas, en especial de Estados Unidos, que no quieren comprender que nuestro planeta se encuentra en peligro real de autodestrucción.

LA FILOSOFÍA DE CONTAMINAR

George Walter Bush, soberbio y con insensibilidad patológica hacia los problemas apremiantes del planeta, se niega a respetar los paliativos con que Naciones Unidas pretende resolver el grave problema.

Tratados como el Protocolo de Kyoto, para reducir la emisión de gases que provocan el recalentamiento del planeta y con ello, el efecto invernadero, así como los acuerdos de la Cumbre de la Tierra que pretenden cuidar el hábitat de las especies, entre otros, son despreciados por el mandatario yanqui para quien nada importa las muertes que ocasionan su prepotente proceder.

Las empresas estadounidenses son las que más desechos tiran al mar; le escamotean el oxígeno a los peces y le disputan la pureza a los nutrientes del subsuelo.

Al parecer nada le dicen a la Administración Bush que los huracanes son cada vez más y constituyen la primera causa de desastres naturales, mientras las inundaciones clasifican como las de mayores daños económicos y en pérdida de vidas, perjudicando anualmente a unos 46 millones de personas. Olvidan los estragos realizados por el ciclón Katrina en Nueva Orleáns y los sumanis que asolan al Pacífico, Asia y llegan hasta África.

Por otro lado, las sequías se inscriben como las mayores causantes de mortandad. Según la ONU, la temperatura media del planeta podrá subir hasta 6 grados con consecuencias dramáticas para la vida en la tierra. Para el 2025 unos dos mil seiscientos millones de personas carecerán de agua y la productividad agraria podría descender hasta un 30 por ciento.

Las previsiones apuntan que el aumento del mar durante este siglo, puede alcanzar entre 15 y 95 centímetros, situación que perjudicará más a las islas y sitios costeros.

También avanza la salinidad y la desertificación de los suelos, aumentando el hambre y la pobreza que se suman a las consecuencias que dejan las guerras y el uso, cada vez menos enmascarado, de armamentos como los desfoliantes, el agente naranja y el uranio empobrecido.

EL AGUA, FUTURA FUENTE DE DISCORDIA

Actualmente más de mil doscientos millones de personas carecen del vital líquido y aproximadamente 3 000 millones no tienen acceso al saneamiento de las aguas.

La Asociación Mundial del Agua, el Consejo Mundial del Agua, la Comisión Mundial de Represas, la Iniciativa de Agua Dulce de la Unión Mundial para la Naturaleza, son algunos de los organismos ocupados por su protección.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado que aunque el volumen del agua a escala mundial pudiera parecer suficiente, su distribución poco uniforme, la indiscriminada contaminación y su progresiva escasez, son factores que afectan a la salud humana. Recordemos que menos del 1 por ciento del agua en el mundo es accesible al hombre. La posesión del preciado líquido será motivo de guerras de rapiña, aunque ya, los intentos de privatización de ríos, cuencas y otros, alertan que el peligro no está muy lejano.

El panorama antes descrito, llama a la reflexión. Nuestro planeta está en grave peligro. No hagamos como el avestruz y escondamos la cabeza para no percibir esta otra catástrofe que se nos echa encima

Sunday, July 23, 2006

NI MUERTOS NI OLVIDADOS
Por: Arnoldo Griñán

Los cubanos celebran este 26 de Julio, el aniversario 53 del ataque a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, con gran júbilo y renovadas perspectivas de mejoramiento económico y social.

Esta no es una celebración más. Quizás por primera vez, la Revolución Cubana ve con mayor claridad la posible realización de sus objetivos estratégicos.

En aquella mañana oriental de la Santa Ana, Fidel Castro y el grupo de jóvenes que le acompañaron en el aldabonazo a la conciencia nacional, llenos de las ideas martianas de decoro y justicia social, escribieron una página imborrable en la historia de Cuba.

Cuando pasados varios meses, el régimen dictatorial de Fulgencio Batista, parecía estar saciado de la sangre de aquella pléyade de revolucionarios que no querían que el Centenario del apóstol cubano, José Martí, quedara mancillado por la jauría que se había apoderado de la República, se celebró juicio a los supervivientes de la masacre realizada por los esbirros castrenses durante los días 26, 27, 28 y 29 de julio de aquel año. Se les pretendió condenar por tener el decoro que les faltaba a quienes habían asesinado la Carta Magna del país.

En su alegato de defensa, Fidel, en calidad de abogado, luego de dar a conocer el programa que pensaban desarrollar una vez tomados ambos establecimientos militares, y los motivos que llevaron a los 165 hombres y 2 mujeres a afrontar a la muerte cara a cara, señaló que los 70 supervivientes detenidos y asesinados en la zona de Santiago de Cuba, no estaban ni muertos ni olvidados, y sus matadores verían cómo surgiría de los cadáveres heroicos, el espectro victorioso de sus ideas.

Más que nunca, aquellas palabras son hoy una realidad que incluso trasciende las fronteras de la Patria y se proyectan en otros pueblos hermanos, demostrando que las ideas justas son el arma esencial en la lucha de la Humanidad por su propia salvación.

Como sentenciara el Héroe Nacional cubano, José Martí, cuando se muere en brazos de la Patria agradecida, la muerte acaba, la prisión se rompe y empieza al fin, con el morir, la vida.

Las ideas de aquellos mártires, incluso superadas, viven en la obra de la Revolución. El pueblo goza de un prestigio que ya quisieran para sí la mayoría de los países de la comunidad internacional. No es aquel país que parecía un apéndice de los Estados Unidos, condición que le abochornaba. Ahora, por el contrario, en cualquier foro o lugar se le admira y respeta por su independencia.

Su constante batallar en defensa de los derechos humanos, no sólo de los cubanos, sino del resto de la población mundial, es proverbial. Qué decir de programa de formación de médicos más capacitados e internacionalistas. Decenas de países de varios continentes reciben los beneficios de la colaboración médica de la mayor isla de las Antillas y la creación de la brigada de la salud, Henry Reeve, para dar ayuda a damnificados de países que sufren terremotos u otros tipos de catástrofes. Ello supera las avanzadas ideas de Mario Muñoz, aquel galeno que fue asesinado por las hordas del batistato cuando fue apresado después del fracaso de la acción del Moncada.

También impensado por los mártires de aquella epopeya son los logros cubanos en el campo de la biotecnología, que tantas vidas salvan en un número cada vez más creciente de países del mundo.

LA EDUCACIÓN AL ALCANCE DE TODOS

Uno de los propósitos de los moncadistas era garantizar trabajo a los 30 mil maestros y profesores tan abnegados y sacrificados a quienes se les trataba y pagaba muy mal. También superar la crítica situación de los analfabetos y analfabetos funcionales quienes con esa triste condición, junto a la inmensa mayoría del pueblo anhelaban una Patria mejor, más digna y justa.

La Revolución barrió con aquellos males. La Educación cubana es actualmente ejemplo apara el mundo. Miles de profesores cubanos prestan sus servicios en países de América Latina y África, utilizando el Método Yo si Puedo que tan buenos resultados están dando en las comunidades indígenas. Son tan altos los logros de los hijos de la patria de Martí y Maceo en materia educacional, que a pesar de las presiones del imperio porque no se conozcan, el Fondo de Naciones Unidas para la Educación, las Ciencias y la Cultura, UNESCO, tuvo que reconocerlos.

Es tan grande el diapasón de los aportes que hace Cuba a la Educación, en todos sus niveles, que son imposibles ignorarlos.

También supera las expectativas de los héroes de la Generación del Centenario el creciente capital humano formado por la Revolución y que poseedor de grandes valores morales, espíritu internacionalista y elevada cultura política, es capaz de encarar retos insospechados y proporcionarle al país y al resto del mundo, importantes logros en los campos de las humanidades y de las ciencias. Ya se palpan.

Tal como pensaban los combatientes del 26 de Julio que aspiraban a que Cuba fuera un país mucho mejor que el que era en 1953, hoy, con aquel líder devenido Comandante en Jefe de la Revolución Cubana y con un Partido fuerte y unido, bien identificado con su pueblo, aquellos anhelos y sueños son realidades.

Qué dicha la de los cubanos que honran con el trabajo creador el pensamiento de sus héroes y mártires.

Sunday, July 16, 2006

ODIO IMPOTENTE

Por: Arnoldo Griñán

Estados Unidos acaba de dar a conocer, de manera oficial y sin tapujos ni artimañas, su “nuevo” plan para derrocar a la Revolución Cubana. Washington proclama al mundo sus intenciones de destruir al pueblo vecino que habita la Isla de la Libertad y para ello destina no menos de 80 millones de dólares anuales.

Durante más de cuatro décadas, las distintas administraciones que han pasado por la Casa Blanca hicieron todo lo posible por someter a los cubanos. La lista de fechorías es enorme y recoge desde el más fiero bloqueo económico y político, pasando por invasiones, intentos de asesinatos a dirigentes de la Revolución y todo tipo de terrorismo, hasta ese último engendro que, además de fabricar grupúsculos contrarrevolucionarios, dentro y fuera de la Isla, añade más terrorismo y prohíbe cualquier vínculo entre los cubanos que vive en Estados Unidos y sus familiares en Cuba.

Las medidas adicionales al Plan Bush para la anexión de Cuba, ratifican el informe presentado, con gran publicidad, en el año 2004 con la intención de derrocar a la Revolución y hacer sufrir con creces al pueblo cubano. El documento añade acciones que recrudecen las presiones y tiene un capítulo secreto que llega a contemplar la guerra.

También recrudece el bloqueo que extiende a todo aquel país o persona que reciba los beneficios de la solidaridad cubana. No importa que sean aquellos que recuperan la vista mediante la Operación Milagro, aquellos que aprenden a leer y escribir con la ayuda solidaria de los cubanos y su programa Yo si puedo, o esos otros pueblos que reciben la desinteresada ayuda de los médicos cubanos cuando sufren los estragos de la furia de ciclones, terremotos o maremotos.

El problema es que ya no le quedan mentiras con las cuales confundir al mundo respecto a Cuba. Todas las que han urdido se estrellaron contra el muro de la verdad y, a pesar de su poderosa maquinaria propagandista, no pueden engañar a más nadie.

Recordemos aquellas patrañas esgrimidas en los años 60, cuando calificaban al joven gobierno revolucionario de satélite de la Unión Soviética, contrario a la patria potestad, opresor del pueblo cubano, exportador de revoluciones, violador de los derechos humanos y otras muchas sandeces con las que no vale la pena embadurnar cuartillas.

Ahora, al mostrar su “arma secreta” con la cual piensa acabar con el ejemplo de la Isla Mayor de las Antillas y masacrar a su pueblo, más ferozmente que como lo hace con los iraquíes, Washington, por boca de la señorita Condoleeza Rice, declara que Estados Unidos es el mejor amigo de los cubanos. Parece que los componentes de la administración Bush nunca recibieron clases de historia.

Debieran conocer que ningún gobernante, desde aquellos que en el último lustro del Siglo XIX proclamaron que Cuba debía ser libre y soberana, hasta ahora, había tenido tanta desvergüenza para enmascarar sus pretensiones de apoderarse de la Isla.

Si aquellos, tan pronto le escamotearon el triunfo al Ejército Mambí sobre España se olvidaron de la Declaración Conjunta, con la cual adormecieron a la Comunidad Internacional de entonces, la actual administración yanqui proclama abiertamente que no escatimará medios para apoderarse de Cuba, nombrar un procónsul, poner un gobierno que responda a sus intereses y lograr así lo que no pudieron los anteriores gobernantes norteamericanos.

Claro que olvidan lo que vaticinara el gran patriota cubano, Antonio Maceo: que aquel que intente apoderarse de Cuba sólo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda, y los hijos de la heroica isla se han estado preparando, desde el mismo primero de enero de 1959 para librar esa guerra.

Quizás George Walker Bush lo desconoce y pretende engañar, una vez más, a los estadounidenses y al mundo, pero los cubanos saben lo que quieren y ello es su Revolución con el Partido Comunista a la cabeza; sin transición ni aceleración para cambio alguno.

El proyecto social cubano le depara un futuro luminoso que ya comienzan a vislumbrar y no habrá administración norteamericana capaz de enturbiar ese porvenir. Sin dudas, Bush y Condoleeza han tenido una tenebrosa pesadilla en su conjunta noche de verano. Para su bien deberían acabar de despertar.

Friday, July 07, 2006

LA GUERRA DE NUNCA ACABAR
Por: Arnoldo Griñán

Según los libros bíblicos, la guerra de exterminio que el sionismo desarrolla contra la población palestina, data de cuando el legislador y profeta hebreo Moisés recibió la promesa de su dios, Jehová, de que la tierra que ocupaban los árabes en Gaza y Cisjordania, sería para los judíos, aunque para obtenerla tendrían que exterminar a sus moradores.

Aquellas tribus, que venían de Egipto donde habían sido esclavizadas por el faraón y éste luego, le diera la libertad, han aplicado el genocidio amparados primero en la fe religiosa y posteriormente, en su régimen económico. Para obtener ese objetivo, han contado, sobre todo, después de la II Guerra Mundial, con el apoyo de Estados Unidos, de la Comunidad Europea y con la indiferencia de no pocas naciones árabes.

Largo ha sido el sufrimiento del pueblo palestino, que se resiste al exterminio y defiende su derecho a la existencia como nación.

En 1967, los palestinos fueron invadidos por fuerzas de Israel, país creado artificialmente varios años antes por Naciones Unidas en tierras árabes. En aquella invasión, llamada La guerra de los seis días, Tel Aviv ocupó buena parte del territorio del país vecino y siempre ayudado por Washington se fue convirtiendo en la cabeza de lanza del imperialismo en el Medio Oriente.

En septiembre del 2000, cuando Ariel Sharon en compañía de 200 uniformados entró en la mezquita de Al Aqsa, hecho que dio lugar a la Intifada que aún hoy perdura; los palestinos emprendieron las acciones de resistencia al ver que su tierra y su lugar venerado eran violados por el mismo hombre que dirigió la masacre en los campamentos palestinos de Sabra y Shatila.

Israel ha inventado hasta el más burdo pretexto para enmascarar su genocidio. Desde no aprobar que el legendario Yasser Arafat fuera el presidente de la Autoridad Palestina, hasta la construcción de un muro de 400 millas para aislar al pueblo árabe y robarle miles de hectáreas de su tierra cultivable.

Los últimos argumentos son el arribo del Partido Hamas al poder, tras las elecciones de enero último y, posteriormente, el apresamiento del cabo del ejército sionista Guilad Sharif, con vista a ser cambiado por los numerosos niños y mujeres que permanecen encarcelados injustamente por Israel.

LA ONU, NUEVAMENTE EN ENTREDICHOS

Aunque ya es proverbial la ineficacia de la Organización de Naciones Unidas para condenar y tomar medidas objetivas encaminadas a desalentar las agresiones del imperio y sus países lacayos contra los pueblos del Tercer Mundo, algunos ilusoriamente piensan que de esa institución saldrán acciones capaces de parar el terror sionista.

Sin embargo, Estados Unidos dejó allí bien claro que no permitiría, una vez más, ningún intento de condena al régimen de Israel, con lo cual, Tel Aviv tiene luz verde para su política anti-árabe.

Con ese aval, la operación Lluvia de Verano, arroja sobre el pueblo palestino más hambre, destrucción, miseria y muerte. Es por ello que el representante de la ONU en el Oriente Medio, el peruano Alvaro de Soto, declaró que si antes de la invasión sionista por el sur de Gaza la situación era peligrosa, ahora es incalculablemente grave, pues las reservas de alimentos se han agotado y es inminente la aparición de numerosas enfermedades ante la escasez de medicamentos y el acceso a servicios básicos como el agua y la electricidad.

FARISEOS

Por su parte, el ejército hebreo se quitó la careta con que pretendía confundir a la opinión pública en su nueva escalada. Si en un primer momento declaró, con amplio despliegue publicitario de la gran prensa occidental, que su intención era rescatar al cabo Guilad Sharif, pronto dejó en claro que la operación armada podría durar meses y que sus efectivos permanecerían por largo tiempo en el norte y sur del territorio palestino.

La infantería y blindados avanzan, mientras la fuerza aérea prosigue los ataques contra la infraestructura de la Franja de Gaza, ocasionado ya decenas de muertes y numerosos heridos, en medio de la paralización de las negociaciones que habían comenzado y pretendían encontrar el camino hacia las llamada Hoja de Ruta.

La escalada sionista comprende también el apresamiento o asesinato de dirigentes palestinos y no descarta en ese accionar a la figura del primer ministro palestino Ismail Haniye, del cual, ya fue bombardeada su oficina.

Si ese genocidio es penoso, más lo es que se realiza con plena impunidad, con el respaldo de la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos, que además le da todos los años a Tel Aviv, 3 000 millones de dólares y le suministra los más modernos medios de guerra que no sólo son utilizados contra los palestinos, sino también en su estrategia de punta de lanza yanqui en los petroleros países del Medio Oriente. No menos criticable es el silencio cómplice que esgrimen la Unión Europea y otros muchos países que nada hacen para impedir el genocidio sionista.

Son lecciones que el Tercer Mundo debe aprender. Sólo con sus esfuerzos pueden alcanzar y preservar la libertad soñada. En este mundo unipolar, son contados los países que se arriesgan a levantar su voz contra las acciones del imperio y sus lacayos.

Si Alemania fue sádica en el exterminio de judíos, éstos ahora intentan superarla, pues masacran a los palestinos con inusitada desfachatez e impudicia. Como aquellos, merecen el repudio y la condena de la Humanidad, aunque ésta se esfuerza en volver la cara para no estremecerse ante el criminal proceder sionista.