DEPORTES EN REVOLUCIÓN
Por: Arnoldo Griñán
Con la creación, hace precisamente 46 años, del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, INDER, la ejercitación de los músculos y la mente en Cuba, entraron en Revolución.
Le efemérides ha sido celebrada, en toda la Isla, con diversas actividades deportivas que demostraron por qué una pequeña isla puede convertirse en toda una potencia en ese tipo de pasatiempo de tanto disfrute para los pueblos.
En la Capital, convocados por la Dirección Provincial de Deportes, los aficionados participaron en un Festival gigante que incluyó juegos de voleibol, softbol, pelota, baloncesto, ajedrez, balonmano, fútbol, así como paracaidismo, aeromodelismo, bolos criollos, exhibición de atletas discapacitados, artes marciales, karting, tracción de la soga y carreras en saco, entre otros, en los cuales participó directamente la población.
También se desarrolló la Media Maratón Aniversario del INDER y tres carreras populares organizadas por los municipios Plaza de la Revolución, Cerro y Diez de Octubre. Allí estaban legendarias figuras como Alberto Juantorena y Enrique Figuerola.
Otros acontecimientos deportivos con los que los cubanos saludaron el aniversario del INDER, fueron el título de Campeona del Mundo alcanzado por la estelar ciclista Yoanka González, en la última fase del certamen del orbe celebrado en Gran Bretaña.
El deporte de los pedales ha estado de fiesta con la celebración de la XXXII Vuelta a Cuba que concluyó este domingo, día 25 y donde el canadiense Svein Tuft se agenció la prueba contrareloj individual y el certamen, demostrando que NO por gusto fue uno de los favoritos precompetencia.
Esta edición de la Vuelta, ganada por el sexteto de Cuba en la especialidad por equipo, dejó claro que la disciplina criolla se encuentra en un buen momento y que el conjunto de la Isla, liderado por Pedro Pablo Pérez, puede dar futuros buenos alegrones.
Otra señal inequívoca de cómo anda el deporte cubano de alto rendimiento es la victoria de Dayron Robles, subcampeón mundial bajo techo n Moscú 2006, quien dominó el martes 20 de febrero la final de 60 metros con vallas, en la reunión atlética GE Galan en pista cubierta, con sede en la Globe Arena de Estocolmo. En esa competencia, el doble medallista olímpico y cinco veces premiado en Mundiales, Anier García, finalizó quinto, con 7.83.
Otros resultados en la cita sueca fueron el tercer y cuarto lugares de los cubanos Osniel Tosca y David Giralt en el triple salto. Por su parte, la saltadora de longitud Yargelis Sovigne ganó el sábado 24 de febrero la medalla de oro en la arena de Atenas, Grecia, mientras su compatriota, la velocista Anay Tejeda, concluyó segunda en los 60 metros con valla y Dayron Robles conseguía su cuarta victoria de ese periplo europeo de los atletas cubanos.
Y para seguir con los cierres dorados, Yumileidi Cumbá, campeona olímpica en impulsión de la bala, dominó el certamen de Valladolid, España, donde fue escoltada por la criolla Misleidis González. Allí mismo, Osniel Tosca y Yoandri Betanzos, hicieron también el uno-dos en triple salto. Por otro lado, el canguro Víctor Moya se despidió ganando en la ciudad serbia de Novi Sad, al sobrevolar los 2,28 metros de altura.
También sobresalió Virgen Benavides, quien lideró los 60 metros lisos en la ciudad alemana de Chimnitz, cita donde archivaron plata la saltadora de longitud Yudelkis Fernández y Yenima Arencibia. Bronce obtuvo Iván Pedroso en longitud, quien parece haber visto pasar ya sus mejores tiempos.
Como asegurara un colega, Cuba NO ha renunciado a continuar en la vanguardia del planeta y tiene en las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar, EIDE, su mayor riqueza, pues desde su creación, hace tres décadas, devienen inagotables fuentes de donde emanan futuras estrellas de estadios, campos, pistas, vallas, piscinas, rings, salas deportivas, etc. He ahí la clave de sus éxitos.
BÉISBOL DEL BUENO
Entre las tantas disciplinas que llenan de sano orgullo al deporte cubano es, sin dudas, la pelota la que apasiona a las grandes multitudes en la mayor Isla de las Antillas. Sus jugadores han mantenido en vilo a millones de personas, tanto cuando compiten en las series nacionales como cuando integran los equipos Cuba en certámenes internacionales.
Es interminable la lista de relucientes estrellas que han ayudado, con su virtuoso juego, a elevar el deporte cubano de las bolas y los estrikes a lugares cimeros creando una leyenda que no pudo borrar el Primer Clásico Mundial con su pléyade de jugadores profesionales de las llamadas Grandes Ligas. Sólo el equipo japonés pudo superar a su homólogo cubano, en memorable juego.
La actual XLVI Serie Nacional dividida en 4 zonas, mantiene esa tradición de buen béisbol, y en ella los 16 equipos que compiten arrastran a sus aficionados, semanas tras semanas, a esa fiesta cotidiana que también es seguida en distintas partes del mundo.
En fin, que para bien del deporte amateur, Cuba sigue siendo, una potencia con la que hay que contar.

